**Jueves, 25 de septiembre de 2025**
La reciente aprobación del Presupuesto General de la Nación para 2026, que asciende a 546,9 billones de pesos, en su primer debate ha generado diversas reacciones en el ámbito político del país. Esta decisión, tomada por las comisiones económicas del Congreso, fue resaltada por el Gobierno como un avance significativo para asegurar los programas sociales, promover la equidad regional y mantener el diálogo interinstitucional.
El presidente Gustavo Petro mostró su apoyo a esta decisión, elogiando el compromiso de las comisiones económicas. Además, resaltó que, debido a la reducción de 10 billones de pesos respecto a la propuesta inicial, no será necesario incrementar impuestos sobre productos como la gasolina y la cerveza. En este contexto, invitó a los productores cerveceros a adquirir trigo y cebada de origen nacional: «Felicito a las comisiones económicas por aprobar el presupuesto nacional por 547 billones. Dada la disminución en la solicitud de recursos, lo más justo es evitar aumentos en impuestos sobre la gasolina y la cerveza.”
Por su parte, la directora del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Natalia Irene, afirmó que el consenso alcanzado refleja el reconocimiento del Congreso a las prioridades sociales del Gobierno. «Programas como el bono pensional, Colombia solar, la reforma agraria y la reactivación férrea cuentan ahora con el respaldo de este presupuesto», declaró la directora en su perfil de ‘X’.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, proporcionó detalles sobre el debate en el Congreso respecto al presupuesto de 2026. «Hace 15 días se había propuesto un monto de $556 billones, pero se acordó finalmente en $547, como lo deseaba el presidente. Ante el riesgo de que el presupuesto fuera aprobado mediante decreto, el Congreso aceleró su aprobación», explicó.
Germán Ávila, ministro de Hacienda, calificó el momento como «dulce» en la relación entre el Congreso y el Gobierno, y subrayó que se inicia una nueva fase: «la discusión sobre la reforma a la ley de financiamiento, que se debatirá con la expectativa de alcanzar consensos».
Desde el Congreso, el representante David Racero celebró la aprobación, destacando su importancia para defender la inversión en los municipios más alejados y «posicionar los recursos de proyectos estratégicos que fortalecerán todos los sectores económicos, especialmente el agro». Asimismo, anunció su intención de proponer la eliminación del IVA a la cerveza, pero no al whiskey.
Por último, César Ferrari, superintendente financiero, advirtió sobre los desafíos fiscales que enfrenta el país. Sostuvo que los ciudadanos de mayores ingresos deben contribuir en mayor medida, comparando la situación con modelos fiscales escandinavos, donde las tasas impositivas pueden alcanzar el 60 o 70%. «En Colombia, el 50% puede parecer alto, pero es esencial para resolver el déficit y atender las necesidades sociales del país», afirmó.
En cuanto a las prioridades de gasto, el Gobierno presentó el presupuesto de 2026 como un «pacto fiscal» para el desarrollo. Este incluye una alta proporción de gastos rígidos, como el servicio de la deuda y las obligaciones financieras derivadas de la pandemia, pero también prioriza la inversión social. Entre los aspectos destacados se encuentran los subsidios de energía y gas para los estratos 1, 2 y 3, que superan los 7 billones de pesos anuales. El Gobierno planea financiar estos subsidios mediante ajustes tarifarios a sectores industriales y comerciales, con el objetivo de recaudar 1,5 billones adicionales sin perjudicar a los hogares más vulnerables.
Además, se menciona el Programa de Alimentación Escolar (PAE), cuya financiación ha aumentado de 1,26 billones en 2022 a 2,13 billones en 2025, lo que representa un incremento del 68%. La Contraloría había advertido sobre riesgos de interrupción, por lo que el Gobierno enfatiza la necesidad de fortalecer la planificación de las entidades territoriales para asegurar la continuidad de este programa.
