El juicio que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Maradona en Argentina enfrentará un momento crucial el jueves, según lo informado este martes (27.05.2025) por uno de los jueces. Esto se debe a la recusación de una magistrada que participó en un documental no autorizado, lo que podría llevar a reiniciar todo el proceso desde cero. Tras la decisión de apartar a la jueza Julieta Makintach, se programó una audiencia para el jueves, donde se explicarán los fundamentos de la decisión sobre si el juicio será anulado o si podrá continuar, señaló Maximiliano Savarino, uno de los tres jueces del tribunal.
Desde el 11 de marzo, se han llevado a cabo 20 audiencias, se han presentado pruebas y han declarado más de 40 testigos, incluidas las tres hijas de Maradona. Este proceso busca determinar las posibles responsabilidades de siete miembros del equipo médico de Maradona en su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020. La jueza Makintach fue recusada por su participación en un documental amateur sobre el caso, que fue parcialmente grabado en el tribunal de San Isidro, situado a 30 kilómetros al norte de Buenos Aires.
La Fiscalía solicitó reiniciar el juicio y obtuvo el apoyo de todas las partes, excepto de dos de las defensas, que propusieron continuar con un nuevo juez en el tribunal actual. «La postura de la Fiscalía es que deben designarse (tres) nuevos jueces para asegurar la continuidad del proceso», afirmó el fiscal Patricio Ferrari, argumentando que «los actos quedaron teñidos de sospecha».
La recusación de Makintach fue aprobada por unanimidad y ella decidió apartarse del caso: «Ante el pedido de todas las partes, no tengo más opción que aceptar la recusación», explicó. La solicitud había sido presentada por una de las defensas la semana anterior y fue apoyada en la audiencia de este martes por todas las partes.
Previamente a la recusación, la Fiscalía mostró por primera vez el tráiler de un documental en el que la jueza había participado, el cual fue confiscado en una serie de allanamientos realizados la semana pasada tras una denuncia de dos de las querellas. Titulado «Justicia divina», el documental consta de seis episodios de 30 minutos que incluyen imágenes de la jueza, así como de Maradona y su muerte.
Siete profesionales de la salud enfrentan acusaciones de homicidio con dolo eventual tras la muerte de Maradona, que ocurrió a los 60 años debido a un edema pulmonar mientras se recuperaba de una cirugía neurológica en su hogar. Las penas, en caso de ser hallados culpables, oscilan entre 8 y 25 años de prisión.
La semana pasada, los abogados querellantes denunciaron que Makintach iba a participar en un documental sobre el caso sin informar a las partes, a pesar de que el acceso de cámaras no está permitido desde la segunda audiencia. «No hay irregularidad, delito o causal de mal desempeño», sostuvo la jueza antes de decidir dejar el proceso.
En varias de las grabaciones que se filtraron a la prensa, Makintach se presenta y declara: «No me imagino haciendo otra cosa (que ser jueza)». Sin embargo, el fiscal Ferrari la acusó de mentir, expresando su asombro ante la situación. «Esto fue un reality, una sobreactuación permanente de la doctora Makintach que actuó como actriz y no como jueza», añadió.
El juicio dio un giro el 15 de mayo, cuando una de las defensas solicitó la recusación de Makintach por parcialidad, argumentando sobre su forma de interrogar a los testigos y su posible participación en el documental, algo que ya se comentaba entre las partes y la prensa. Una de las involucradas en las grabaciones defendió que los videos eran parte de una entrevista a la magistrada «en su rol de jueza y mujer», negando el proyecto del documental, según un escrito presentado ante la Fiscalía.
La Policía realizó allanamientos en seis domicilios tras la denuncia de los abogados. Durante el proceso, la querella cuestionó las condiciones de la internación domiciliaria de Maradona y la atención que recibió. Una octava acusada será juzgada por separado.
