Cúcuta, Norte de Santander — La investigación por la dramática desaparición de Yulixa Consuelo Toloza, la estilista de 52 años cuyo paradero es un misterio tras someterse a una cirugía estética clandestina en el sur de Bogotá, ha sufrido un sorpresivo revés en los estrados judiciales. En la madrugada de este martes 19 de mayo de 2026, un juez de control de garantías de Cúcuta ordenó la liberación inmediata de los dos ciudadanos extranjeros que habían sido capturados el fin de semana mientras custodiaban el vehículo utilizado en la fuga de los supuestos médicos.
La decisión judicial se produjo luego de una maratónica audiencia en la que el despacho determinó que el procedimiento de captura no cumplió con las formalidades y plazos estrictos requeridos para su legalización, obligando a otorgarles la libertad temporal tras permanecer cerca de 36 horas bajo custodia policial. A pesar de este tropiezo en el trámite penal, la Fiscalía General de la Nación y la Policía Metropolitana aclararon que ambos hombres siguen formalmente vinculados a la investigación criminal y se encuentran bajo estricta vigilancia de los organismos de inteligencia del Estado.
El tropiezo procesal en las audiencias concentradas
La captura de los sospechosos, identificados por las autoridades fronterizas como los ciudadanos venezolanos Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado, de 38 años, se había consolidado gracias a una denuncia de residentes de un sector habitacional en el Área Metropolitana de Cúcuta. Los vecinos alertaron sobre la presencia sospechosa de un automóvil Chevrolet Sonic gris, cuyas características coincidían con las trazas de video recopiladas por la Sijín en Bogotá.
Sin embargo, durante la presentación de los detenidos ante las autoridades judiciales de la frontera, se presentaron inconsistencias técnicas y retrasos en la radicación de la documentación que impidieron que el juez pudiera declarar legal la retención en flagancia. Según fuentes cercanas al proceso, el tiempo límite de detención preventiva se agotó antes de concluir el debate técnico sobre los cargos de receptación, favorecimiento y ocultamiento de elementos materiales probatorios, lo que forzó al togado a aplicar el principio constitucional de presunción de libertad.
No obstante, el dictamen judicial no implica una exoneración. Los investigadores han aplicado medidas de restricción de movilidad y vigilancia pasiva para asegurar que Hernández y Sequera no abandonen el territorio nacional ni crucen la línea divisoria con Venezuela a través de pasos informales, conocidos localmente como «trochas», mientras se expiden las órdenes de captura definitivas basadas en el acopio de nuevas pruebas forenses.
El nexo familiar y el plan para desviar el automóvil a Venezuela
El hallazgo del automotor y la identidad de los dos hombres liberados aportaron datos cruciales que consolidan la hipótesis del plan de fuga transnacional diseñado por los administradores de la clínica estética «Beauty Láser». Las verificaciones de la policía judicial revelaron que Jesús Hernández Morales tiene un vínculo de consanguinidad directo con el entramado delictivo: es el tío de María Fernanda Delgado Hernández, la propietaria y administradora principal del establecimiento ilegal de estética que operaba en el barrio Venecia, en la localidad de Tunjuelito.
Las indagaciones iniciales sugieren que a Hernández y a Sequera se les habría pagado una alta suma de dinero en efectivo con el único propósito de conducir el Chevrolet gris desde la capital de la República hasta Cúcuta, con la meta final de guardarlo en un garaje alquilado y posteriormente ingresarlo de contrabando a territorio venezolano para borrar todo rastro del traslado de la víctima.
Actualmente, peritos forenses de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) adelantan pruebas científicas exhaustivas de luces forenses, reactivos de sangre y análisis lofoscópicos dentro del coche recuperado. Las pesquisas buscan determinar si en los asientos o en el maletero del vehículo existen fluidos biológicos o rastros genéticos que certifiquen el estado de salud en el que se encontraba Yulixa Toloza cuando fue sacada a la fuerza del quirófano clandestino la noche del pasado 13 de mayo.
El drama de Yulixa Toloza y el desmantelamiento de la estética
El expediente penal contra la clínica de garaje se abrió tras la denuncia de los familiares de la estilista, quien acudió al local para realizarse una lipólisis láser con sedación profunda, atraída por promociones a bajo costo publicadas en redes sociales. De acuerdo con testimonios de extrabajadoras del centro estético, la intervención quirúrgica sufrió graves complicaciones que provocaron en la paciente un cuadro agudo de hipoxia, palidez extrema e insuficiencia respiratoria severa.
Testigos presenciales afirmaron ante la Fiscalía que, en lugar de llamar a una ambulancia o trasladarla a un hospital de la red pública, dos hombres sacaron a Yulixa del local «arrastrada e inconsciente» durante la noche para meterla en el vehículo Chevrolet gris. Horas después, los dueños del negocio desmantelaron parcialmente las instalaciones, sustrajeron los discos duros de las cámaras de seguridad, bloquearon sus líneas telefónicas y huyeron del lugar, dejando incluso a otra paciente de cirugía bajo llave en una de las habitaciones de recuperación.
Cooperación bilateral con Venezuela para detener a los fugitivos
La confirmación de que el carro de la huida fue abandonado en la frontera refuerza la sospecha de las autoridades colombianas de que los principales cerebros de la operación ya se encuentran refugiados en Venezuela. El comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta confirmó que se han activado los canales formales de cooperación policial transnacional con los cuerpos de seguridad del vecino país para dar con la captura de la propietaria María Fernanda Delgado, su pareja sentimental Edison Torres, y el supuesto cirujano Eduardo Ramos, todos de nacionalidad venezolana.
Las cancillerías y agencias de investigación criminal de ambos países evalúan la emisión de circulares de búsqueda internacional a través de Interpol. Los allegados de Yulixa Toloza continúan apostados frente a las sedes judiciales exigiendo respuestas y presionando para que los dos hombres liberados en Cúcuta colaboren con la justicia aportando la información exacta de la ruta que siguieron y el destino final de la mujer, cuya vida sigue en inminente riesgo debido al proceder inhumano de los encargados del centro clandestino.
