Durante su visita a Shanghái, China, el ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, presentó un borrador de ley que propone la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia. Este proyecto, que consta de 11 artículos, sugiere que los ciudadanos voten para decidir si desean iniciar un proceso de reforma a la Constitución de 1991. La propuesta contempla la formación de una Asamblea integrada por 71 delegados, garantizando paridad de género y representación de sectores no binarios, con el objetivo de reflejar la diversidad del país. Montealegre destacó que esta iniciativa busca fomentar un espacio de deliberación ciudadana, afirmando que “es el pueblo, como en la antigua Atenas, quien debe decidir su propio destino”.
El presidente Gustavo Petro ha expresado su apoyo a esta propuesta, indicando que el documento será revisado y adaptado por organizaciones sociales que formarán un comité pro constituyente encargado de reunir las firmas necesarias. “El texto será presentado al Congreso, como lo estipula la Constitución, y tendrá carácter popular. Los ciudadanos podrán presentar propuestas, aunque estas estarán supeditadas a la decisión final del comité”, explicó el mandatario en su cuenta de X.
Además, Montealegre subrayó que el propósito de esta propuesta es “superar el bloqueo institucional” que, según el Gobierno, ha dificultado el avance de reformas sociales en este periodo. “Algunas instituciones de 1991 se han vuelto obsoletas y otras son utilizadas por sectores retrógrados para frenar el cambio. Eso debe transformarse”, agregó.
#Atención | 📜 Desde Shanghái, el ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, comparte con el país el borrador para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Este documento es el punto de partida para establecer las bases de la transformación… pic.twitter.com/1mf0EZivaQ— MinJusticia Colombia (@MinjusticiaCo) October 23, 2025
¿Qué elementos clave contiene el proyecto de ley? El texto establece que, tras la aprobación de la convocatoria, la Asamblea sesionará durante tres meses a partir de su instalación, que se realizará 30 días después de la elección de los delegados por el Consejo Nacional Electoral (CNE). También se fijan límites claros, como el respeto a los tratados internacionales de derechos humanos, las normas del Ius Cogens, y la prohibición del retroceso en derechos fundamentales y sociales.
El ministro enfatizó que la transformación del país debe surgir del debate, no de la violencia, y convocó a todos los sectores sociales a involucrarse. El Gobierno ha reiterado que la iniciativa será participativa e inclusiva. Montealegre subrayó que este no es un texto definitivo, sino un documento inicial para el diálogo social. “Queremos que los sectores sociales colaboren en la construcción de las bases de la transformación que Colombia necesita”, afirmó, señalando que la Constituyente será el escenario para impulsar un programa social que ha sido obstaculizado por sectores conservadores.
Este anuncio coincide con un momento crucial en la política colombiana, ya que días antes, el Tribunal Superior de Bogotá absolvió al expresidente Álvaro Uribe en un proceso por manipulación de testigos, lo que provocó críticas del presidente Petro hacia la decisión judicial, reiterando su llamado a la reforma institucional.
Muchos analistas consideran que la propuesta de una nueva Constitución podría servir como una herramienta de cohesión política para el Pacto Histórico, justo antes de la consulta interna del 26 de octubre, donde se elegirá al candidato presidencial del movimiento para 2026. Según Montealegre, el objetivo es crear instituciones modernas que respondan a las necesidades del siglo XXI, fortaleciendo la democracia participativa, la igualdad de género y el Estado social de derecho. “La Constituyente será el espacio en el que Colombia podrá reexaminarse, actualizar su marco institucional y reafirmar los derechos conquistados”, concluyó el ministro.
