El presidente de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, expresó este sábado que las repetidas insinuaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posibilidad de adquirir el territorio autónomo danés han hecho que la isla ártica se sienta amenazada por primera vez en su historia. «Los groenlandeses nunca se habían sentido amenazados hasta que un aliado decidió amenazarlos», comentó Nielsen durante un panel en la Conferencia de Seguridad de Múnich enfocado en ‘Seguridad en el Ártico’, donde también aclaró que no se sienten intimidados por Rusia ni por China.
Nielsen calificó de «indignante» e «inaceptable» la presión ejercida sobre Groenlandia en los últimos meses por parte de Estados Unidos, que ha invocado la seguridad nacional como justificación. «El deseo de controlar Groenlandia sigue presente, pero creo que estamos tomando las decisiones correctas en temas de seguridad», afirmó el líder groenlandés, quien considera que la situación es «muy seria» y que no pueden «bajar la guardia». Abogó por el diálogo y el respeto, enfatizando la importancia de comunicarse «a través de los canales apropiados», refiriéndose al grupo de trabajo de alto nivel establecido recientemente entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos.
En este contexto, Nielsen ve la reciente misión de la OTAN, ‘Centinela del Ártico’, como «un paso en la dirección correcta» y subrayó la disposición de Groenlandia para asumir su responsabilidad. «Hemos vivido en paz y sin tensiones significativas por mucho tiempo, pero reconocemos que no existen más lugares en el mundo con baja tensión y estamos listos para participar en la construcción de la seguridad en nuestra región», afirmó. A pesar de las afirmaciones previas de Trump, Nielsen desmintió que haya una gran cantidad de barcos chinos y rusos navegando cerca de la isla, aunque admitió que no pueden ser «ingenuos» y que deben tener en cuenta la perspectiva «a largo plazo».
Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, también participó en el panel y reiteró que la amenaza generada por Trump persiste, una idea que ya había mencionado anteriormente en otra discusión en el foro donde también estuvo presente el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. «Desafortunadamente, creo que el deseo sigue siendo el mismo, y hemos hablado mucho sobre esto. La presión sobre Groenlandia es completamente inaceptable», declaró Frederiksen.
La mandataria danesa subrayó que Dinamarca, Groenlandia y sus aliados han sido claros en que «hay principios sobre los que no se puede negociar: nuestros valores fundamentales, el respeto a la soberanía, la integridad territorial y el derecho a la autodeterminación». El acuerdo de defensa firmado entre Washington y Copenhague en 1953 establece la base para discutir cuestiones de seguridad, lo que facilita a Estados Unidos aumentar su presencia en la región. «Llegaron a tener 17 bases y 10,000 soldados; ahora solo tienen una y alrededor de 240 soldados. Somos un aliado confiable, y si se trata de seguridad común, trabajaremos juntos», afirmó Frederiksen.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, opinó que el debate sobre Groenlandia se centra menos en la seguridad para Estados Unidos y más en otros aspectos, «por decirlo de manera diplomática». «Los aliados europeos reaccionamos en cuestión de días y enviamos una señal clara en varias direcciones. Es fundamental reforzar la seguridad en el Ártico, pero también es necesario respetar la soberanía en cualquier contexto», agregó Pistorius.
