GUSTAVO PEREIRA

GUSTAVO PEREIRA

Una Vida Entre el Mar y las Letras
​Nació bajo el sol del Caribe venezolano, un entorno que marcaría para siempre el ritmo de su escritura. Doctor en Estudios Literarios por la Universidad de París, su formación académica nunca apagó su fuego creativo ni su conexión con las raíces populares de América Latina.
​A lo largo de su trayectoria, Pereira ha desempeñado roles cruciales:

  • ​Fundador del Departamento de Humanidades y Artes de la Universidad de Oriente.
  • ​Director de la Revista Imagen, un hito en la difusión cultural venezolana.
  • ​Redactor del Preámbulo de la Constitución de 1999 en Venezuela, donde dejó plasmado su compromiso con la identidad pluricultural del país.

​La Obra: El Nacimiento de los «Somaris»
​Si algo define la identidad poética de Pereira es la invención del Somari. Pero, ¿qué es exactamente? El propio autor lo describe no como un género rígido, sino como una «anotación espiritual», un relámpago de pensamiento que busca capturar la esencia de un momento o una emoción con la brevedad de un haiku, pero con el sabor de la tierra americana.

​Temas Centrales en su Poesía

  • ​La Naturaleza y el Cosmos: Su obra explora la conexión del ser humano con el entorno, desde la inmensidad del mar hasta la humildad de una piedra.
  • ​La Justicia Social: Sin caer en el panfleto, Pereira denuncia las injusticias y reivindica a los olvidados de la historia.
  • ​El Mundo Indígena: Ha sido un estudioso y defensor incansable de las culturas ancestrales, traduciendo y rescatando la cosmogonía de los pueblos originarios.
    ​»Los poetas son los centinelas de la esperanza, los que guardan el fuego cuando el resto del mundo parece haberlo olvidado.»


​Para quien desee iniciarse en el universo de Pereira, estas son algunas de sus obras fundamentales:

  • ​El sumario de la felicidad
  • ​Los siete reinos
  • ​Poesía de lo cotidiano
  • ​Costado indio (Ensayo fundamental sobre la cultura aborigen)
  • ​La conciencia luminosa

​Su labor ha sido celebrada con los galardones más altos de su país y la región, destacando el Premio Nacional de Literatura de Venezuela (2001) y el Premio Víctor Valera Mora. Sin embargo, para Pereira, el mayor premio sigue siendo el lector que se reconoce en sus versos.

​Gustavo Pereira nos enseña que la poesía no es un ejercicio de adorno, sino un acto de resistencia y de amor. En un mundo que a menudo privilegia el ruido, sus palabras nos invitan a volver al silencio, a la observación y a la defensa de la dignidad humana.

Poema: Sobre salvajes (fragmento) 

Los pemones de la Gran Sabana
llaman al rocío Chirïké-yeetakuú,
que significa Saliva de las Estrellas;

a las lágrimas Enú-parupué, que
quiere decir Guarapo de los Ojos, y
al corazón Yewán-enapué: Semilla
del Vientre.

Los waraos del delta del Orinoco
dicen Mejokoki (El Sol del Pecho)
para nombrar al alma.

Para decir amigo, dicen Majocaraiza,
mi otro corazón.

Y para decir olvidar, dicen
Emoniquitane, que quiere decir perdonar.

Los muy tontos no saben lo que dicen.

Para decir tierra dicen madre.

Para decir madre dicen ternura.

Para decir ternura dicen entrega.

Tienen tal confusión de sentimientos
que con toda razón
las buenas gentes
que somos
les llamamos salvajes.

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