**Los Hechos Empresariales / Agencias**
**Fecha: 11.01.2026 – 05:24**
**Actualización: 11.01.2026 – 22:00**
El Gobierno de la República Islámica de Irán, agobiado tras dos semanas de masivas protestas en las calles, ha emitido una advertencia a Donald Trump, presidente de EE.UU., indicando que cualquier ataque contra Irán desencadenaría una respuesta dirigida a los territorios ocupados de Israel y a las instalaciones militares, bases y barcos estadounidenses en la región, que han sido considerados «objetivos legítimos». Esta declaración proviene del presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf.
La advertencia coincide con la activación de la «alerta máxima» por parte de Israel ante la posibilidad de una intervención estadounidense. Esta medida se tomó tras una conversación telefónica entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio.
A pesar del casi total bloqueo de internet impuesto por las autoridades y el temor a represalias violentas que ya han dejado un saldo de casi 200 muertes, los iraníes han continuado manifestándose en diversas áreas de Teherán. Estas protestas, que comenzaron hace dos semanas, representan uno de los mayores desafíos a los que se ha enfrentado la República Islámica en años recientes.
Trump ha amenazado con una intervención en los últimos días y ha instado a los gobernantes a abstenerse de usar la fuerza contra los manifestantes. Según fuentes anónimas citadas por Axios, The New York Times, The Wall Street Journal y el Washington Post, el mandatario ha explorado opciones que incluyen bombardeos, aunque no ha tomado decisiones definitivas.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha acusado a EE.UU. e Israel de tratar de dividir a los países islámicos y ha afirmado que están utilizando el descontento popular para alcanzar sus objetivos. «El enemigo ha traído terroristas entrenados al país», declaró Pezeshkian en una entrevista en televisión.
Qalibaf también advirtió que Irán se enfrenta en simultáneo a cuatro tipos de frentes: económico, cognitivo, militar y terrorista, acusando a EE.UU. e Israel de explotar las «legítimas» demandas económicas de los iraníes.
Desestimando las advertencias de Teherán, Netanyahu afirmó que Israel e Irán podrían convertirse nuevamente en «aliados leales» si las protestas logran derrocar al régimen de los ayatolás. «Todos esperamos que la nación persa se libere pronto del yugo de la tiranía», expresó durante una reunión de gabinete.
**Reprimenda y Consecuencias**
Según informes verificados por AFP, varias concentraciones comenzaron en el norte de Teherán, donde los manifestantes manifestaron su descontento con el Gobierno. Se produjeron fuegos artificiales y gritos en apoyo a la dinastía Pahlavi, derrocada en 1979. Aunque se han difundido grabaciones de protestas en diferentes puntos de la ciudad, muchas aún no han sido verificadas de manera independiente.
Diversas ONG han informado que decenas de personas han muerto desde el inicio de las manifestaciones, incluyendo a nueve menores, y que cientos han resultado heridas. La ONG Iran Human Rights (IHRNGO) reportó que los cuerpos en las morgues podrían llegar a 192, principalmente de jóvenes entre 18 y 22 años que fueron alcanzados por disparos a corta distancia. Por otro lado, Human Rights Activists News Agency (HRANA) ha documentado al menos 538 muertes, a pesar de la interrupción de la comunicación por cortes de internet.
Las manifestaciones comenzaron por el aumento en el costo de la vida, pero han evolucionado hacia un descontento más amplio contra el poder establecido. En Teherán, se han escuchado consignas en contra del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, quien ha pronosticado una mayor represión a pesar de las advertencias de EE.UU.
**Bloqueo de Internet**
Desde el jueves, gran parte de Irán ha estado sin acceso a internet, lo que ha dificultado el flujo de información y la verificación independiente de los acontecimientos. La televisión estatal ha informado sobre las bajas entre las fuerzas de seguridad, mientras que los manifestantes son cada vez más calificados como «terroristas».
La respuesta de las fuerzas de seguridad ha sido condenada internacionalmente. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha expresado el apoyo de la UE a los iraníes que luchan por la libertad y ha denunciado la represión violenta. Trump ha afirmado que Irán «aspira a la libertad» y ha amenazado con una respuesta contundente si se lleva a cabo una represión masiva.
Las protestas actuales son las más significativas desde las movilizaciones de 2022, que surgieron tras la muerte de Mahsa Amini. Se desarrollan en un contexto de debilidad para Irán, caracterizado por conflictos recientes con Israel, un deterioro en su influencia regional y un incremento de las sanciones internacionales relacionadas con su programa nuclear.
