La radiotelevisión pública de Islandia, RUV, ha confirmado este miércoles que no participará en el próximo festival de Eurovisión, sumándose así a otros cuatro países, entre ellos España, que también han decidido no asistir como forma de protesta por la inclusión de Israel en el evento. RUV había tomado un tiempo para reflexionar antes de anunciar su decisión final, la cual se produjo tras la resolución de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) de permitir que Israel participara nuevamente, desestimando las demandas de estas naciones el 4 de diciembre.
El director general de RUV, Stefán Eiriksson, declaró en un comunicado que, dada la postura de la UER, está «claro» que continuar en el certamen no traerá «ni alegría ni paz» para Islandia. Eiriksson argumentó que Eurovisión ha perdido su capacidad para «unificar» al país, después de un debate que ha dañado la reputación tanto de la competición como de la UER.
Bélgica también consideró unirse al boicot, pero la cadena RTBF decidió participar, a pesar de las críticas a Israel por su ofensiva militar en Gaza, donde han fallecido más de 70,000 palestinos. La lista final de países participantes se dará a conocer este mes, con un plazo hasta el 15 de diciembre para que los países informen a la UER sobre su decisión.
Hasta ahora, han confirmado su participación la cadena israelí Kan, así como las de Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. Los países que se oponen a la participación de Israel no están satisfechos con los cambios en las reglas propuestos por la UER, que incluyen reducir a diez el límite de votos para los espectadores y establecer nuevas medidas de seguridad técnicas para prevenir votaciones fraudulentas.
En el caso de España, RTVE ha anunciado que no solo se abstendrá de enviar un representante a Viena, sino que tampoco transmitirá las semifinales ni la final, programadas para mayo de 2026. No obstante, el Benidorm Fest, un certamen que originalmente se diseñó para seleccionar al representante español, seguirá adelante.
