**Tensión en la frontera Israel-Líbano: Operación terrestre anunciada**
La situación en la frontera entre Israel y Líbano ha escalado significativamente, con el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunciando una operación terrestre en el sur del Líbano. En un comunicado oficial, Katz ha informado que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han comenzado esta operación con el objetivo de eliminar amenazas y proteger a los residentes de Galilea y otras áreas del norte de Israel.
Katz destacó que «cientos de miles de residentes chiíes en el sur de Líbano» han comenzado a evacuar sus hogares tras las advertencias de Israel, y no podrán regresar hasta que se garantice la seguridad de las comunidades israelíes cercanas. La estrategia de Israel incluye la destrucción de la infraestructura de Hizbulá en las aldeas fronterizas para evitar que el grupo armado opere desde estas áreas.
**Invasión masiva en planificación**
De acuerdo con información de Axios, Israel está considerando llevar a cabo una «invasión masiva» en el sur de Líbano, motivada por el reciente lanzamiento de más de 200 proyectiles desde Líbano hacia el norte de Israel. Aunque no hubo víctimas mortales, los ataques causaron daños en zonas residenciales. Las operaciones militares de Israel se centran en desmantelar la infraestructura de Hizbulá y eliminar combatientes en la frontera, con el objetivo de aumentar la seguridad para los residentes del norte de Israel.
Las fuerzas israelíes están realizando ataques de artillería y bombardeos aéreos previos a las incursiones terrestres, buscando minimizar los riesgos para sus soldados y atacar objetivos estratégicos relacionados con Hizbulá.
**Reacciones y condenas**
En el ámbito diplomático, el gobierno libanés ha presentado una protesta formal contra los ataques a la misión de paz de la ONU (FINUL), que han sido blanco de disparos en varias localidades. Beirut ha calificado estas acciones como inaceptables y una violación del derecho internacional, distanciándose públicamente de Hizbulá y declarando que sus actividades son ilegales.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha criticado la situación en Líbano, describiéndola como una «vergüenza para la humanidad» y advirtiendo sobre el riesgo de una invasión israelí en un país soberano. Otros países, como Canadá, Francia, Alemania y Reino Unido, han expresado su preocupación por las posibles consecuencias humanitarias de una ofensiva israelí y han instado a un diálogo entre ambos países para encontrar una solución política.
**Crisis humanitaria en aumento**
La situación humanitaria en Líbano se ha vuelto crítica, con más de 830 muertos y 2.000 heridos reportados hasta ahora. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha indicado que casi un millón de personas han sido desplazadas desde el inicio de las hostilidades, y ha solicitado 19 millones de dólares para atender la crisis. La comunidad internacional está cada vez más preocupada por la escalada de violencia y sus repercusiones en la población civil.
