Israel ha llevado a cabo un ataque este lunes que resultó en la muerte de Mayid Jadamí, jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció su fallecimiento, que fue confirmado posteriormente por el propio cuerpo militar iraní. Además, las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) eliminaron a Athar Bakri, comandante de la Sección 840 de la Fuerza Quds, una unidad de élite de la Guardia Revolucionaria. En un comunicado, esta última declaró que Jadamí, un general de división que asumió su cargo en junio de 2025 tras la muerte de su predecesor en el conflicto del año anterior, había alcanzado el «elevado honor del martirio».
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, también confirmó las muertes y advirtió que «la sangre caerá sobre las cabezas de quienes intentan asesinar a ciudadanos israelíes, quienes promueven el terror contra el Estado de Israel y quienes forman parte del eje del mal iraní».
Por otro lado, Katz informó sobre dos ataques de las FDI a instalaciones petroquímicas iraníes en Asaluyeh y Marvdasht, que representan el 85% de las exportaciones químicas de Irán y que han quedado fuera de operación. Se estima que las pérdidas para el régimen iraní podrían ascender a decenas de miles de millones de dólares, dado que su industria petroquímica es crucial para financiar las actividades de la Guardia Revolucionaria. El ministro prometió que continuarán «aplastando la infraestructura nacional iraní, provocando la erosión y el colapso del régimen terrorista y sus capacidades para promover el terrorismo y atacar a Israel».
En respuesta, Irán aseguró que la situación en la petroquímica Pars Sur de Asaluyeh está bajo control, indicando que se están evaluando los daños y que no se han reportado víctimas, según la Compañía Nacional de Industrias Petroquímicas de Irán.
Además, el Ejército israelí reportó ataques en la madrugada del domingo al lunes contra «decenas de aviones y helicópteros» de las fuerzas iraníes en los aeropuertos de Teherán, Bahram, Azmayesh y Mehrabad. Este último, según Israel, es utilizado por la Fuerza Quds para financiar grupos afines a Irán, y se asegura que desde allí han partido aeronaves transportando «armas y grandes sumas de dinero en efectivo en numerosas ocasiones».
Las muertes de Jadamí y Bakri representan una significativa pérdida en la estructura de mando de la Guardia Revolucionaria. Desde el inicio del conflicto iniciado por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, han sido eliminados varios altos mandos militares, incluyendo al comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, general Mohammad Pakpur, y al jefe de Estado Mayor de las fuerzas armadas iraníes, general Abdorrahim Musaví, así como otras figuras destacadas como el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, y el político Alí Lariyani, quien era secretario del Consejo de Seguridad Nacional de la República Islámica.
