El estado Bolívar fue escenario de una jornada de encuentro y organización comunitaria en la que participaron más de 300 mineros, comuneros y representantes sociales del municipio Sifontes, específicamente de Tumeremo y Los Arenales. La actividad, organizada por el Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico (MIDME), combinó diálogo popular, mesas de trabajo y actividades culturales y gastronómicas, con el objetivo de fortalecer la articulación entre las comunidades y el motor minero.
Este evento marcó un nuevo hito en la construcción de propuestas colectivas para el desarrollo territorial y la defensa de la soberanía, al mismo tiempo que impulsó la formación de jóvenes en áreas estratégicas como el manejo de maquinarias pesadas.
Un encuentro comunitario con identidad propia
La jornada inició con una asamblea minera comunitaria realizada en el patio de la Oficina de Atención al Minero en Tumeremo. Allí se llevó a cabo el llamado “Cafecito Militante”, un espacio simbólico de encuentro en el que trabajadores, líderes comunales, milicianos y representantes de movimientos sociales compartieron reflexiones sobre los retos actuales de las comunidades mineras.
El café, más allá de lo cotidiano, fue utilizado como un símbolo de compromiso y militancia activa, marcando el inicio de un día enfocado en el debate y la construcción colectiva.
Participación masiva de más de 300 mineros y comuneros
Con la asistencia de más de 300 participantes, la jornada se estructuró en mesas de trabajo temáticas que abordaron asuntos claves como:
- La organización territorial de las comunidades mineras.
- El fortalecimiento de la estructura comunal como centro de acción política y social.
- La articulación del Motor Minero con las comunidades para mejorar la productividad.
- El rol de la juventud en la formación técnica y en la defensa de la soberanía.
Cada mesa designó un vocero para exponer en la plenaria las conclusiones, lo que permitió generar un documento base con propuestas estratégicas que serán sistematizadas por el MIDME. Este texto servirá de guía para futuras acciones en el territorio.
Palabras del ministro Héctor Silva
Durante la plenaria, el ministro Héctor Silva destacó el protagonismo del pueblo minero como pilar en la construcción del proceso social y político. En su intervención, recordó que la orientación principal es escuchar directamente al pueblo para diseñar políticas públicas que respondan a sus verdaderas necesidades.
“El presidente Nicolás Maduro nos ha insistido en que el sabio es el pueblo, y a eso vinimos hoy: a escucharlos, a recoger sus planteamientos y a construir juntos el camino del futuro”, expresó Silva.
El ministro también subrayó la importancia de la formación técnica de la juventud minera. Para ello, anunció que se establecerá un plan conjunto entre el MIDME y el Inces Bolívar, con el objetivo de certificar saberes en áreas como el manejo de maquinarias pesadas, una herramienta vital para el fortalecimiento del sector minero.
Formación de la juventud minera
Uno de los aspectos más relevantes de la jornada fue la propuesta de impulsar la capacitación de jóvenes en áreas estratégicas del Motor Minero. La idea es crear una generación preparada técnica y profesionalmente para trabajar de manera más eficiente, responsable y ecológica en la minería.
Los cursos que se desplegarán con el apoyo del Inces Bolívar permitirán que los jóvenes accedan a certificaciones oficiales, aumentando sus oportunidades laborales y aportando al desarrollo sostenible de la región.
El poder popular como protagonista
El encuentro en Bolívar no fue solo un espacio técnico o político, sino también una demostración de la fuerza del poder popular organizado.
El protagonismo de comuneros, milicianos, mineros y movimientos sociales dejó claro que la unidad cívico-militar es vista como un pilar fundamental para garantizar la paz y la estabilidad territorial. La participación conjunta busca reforzar la independencia, la producción nacional y la construcción de un modelo de organización comunitaria más sólido.
El sancocho comunitario: símbolo de unión
Como cierre de la jornada, se realizó un Sancocho Comunitario en Los Arenales, preparado por las propias comunidades. Este acto gastronómico y cultural fue mucho más que una comida compartida: representó un gesto de hermandad, alegría y unidad popular.
El sancocho, tradicional en la cultura venezolana, se convirtió en una metáfora de la diversidad y la integración: distintos ingredientes unidos en un solo plato, al igual que distintos sectores unidos en un mismo propósito.
Impacto esperado de la jornada
La jornada de base territorial en Bolívar tuvo varios impactos inmediatos y proyectados:
- Fortalecimiento de la organización comunitaria, al crear propuestas concretas en mesas de trabajo.
- Articulación institucional, con el compromiso del MIDME de sistematizar y dar seguimiento a las propuestas.
- Impulso a la formación técnica juvenil, con la creación de programas certificados en minería y maquinaria pesada.
- Consolidación de la unidad cívico-militar, reflejada en la participación conjunta de comuneros, mineros, milicianos y autoridades.
- Revalorización de la identidad cultural, con actividades simbólicas como el Cafecito Militante y el Sancocho Comunitario.
Retos para el futuro
Aunque la jornada dejó un balance positivo, existen retos importantes por superar:
- Garantizar que las propuestas de las comunidades se traduzcan en políticas concretas.
- Asegurar que los programas de formación técnica tengan continuidad y recursos suficientes.
- Promover una minería más responsable y sostenible, que combine productividad con cuidado ambiental.
- Fortalecer la infraestructura comunitaria en zonas como Sifontes para que los proyectos sociales y educativos tengan un mayor alcance.
La jornada de base territorial realizada en Bolívar el 14 de septiembre de 2025 se consolidó como un espacio de construcción colectiva, diálogo y fortalecimiento de la organización comunitaria. La participación de más de 300 mineros y comuneros demuestra la capacidad del poder popular para generar propuestas y soluciones desde las bases.
Con el apoyo del MIDME, las comunidades lograron presentar un documento de propuestas que servirá como hoja de ruta para el desarrollo del sector. Además, la apuesta por la formación de la juventud minera abre nuevas oportunidades para el futuro de la región.
Más allá de los discursos, lo más destacado fue la unidad demostrada entre trabajadores, comuneros, milicianos y autoridades, que cerraron la jornada compartiendo un sancocho comunitario, símbolo de hermandad y compromiso colectivo.
El desafío ahora será mantener viva esa organización, garantizar la aplicación de las propuestas y seguir fortaleciendo la integración entre comunidad y Estado para impulsar un modelo de desarrollo más justo, inclusivo y sostenible en el estado Bolívar.
