Un juez federal ha decidido este jueves que se lleve a juicio al presunto autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, así como a siete de sus escoltas. Todos ellos permanecerán en detención mientras continúan las investigaciones. La Fiscalía del estado de Michoacán, donde se ubica Uruapan, comunicó después de una extensa audiencia que el magistrado ha vinculado a proceso a Jorge Armando “N”, conocido como “El Licenciado”, por su supuesta participación en la planificación y coordinación del homicidio.
El detenido enfrenta cargos por homicidio calificado y lesiones calificadas. Además, los siete policías municipales que formaban parte de la seguridad del alcalde también fueron vinculados a proceso, acusados de homicidio calificado por omisión. Se informa que un octavo escolta del alcalde sigue prófugo, según el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.
El autor material del crimen, un joven de 17 años llamado Víctor Manuel Ubaldo Vidales, fue abatido por uno de los escoltas en la misma plaza donde Manzo fue asesinado el 1 de noviembre, durante la celebración del Día de Muertos, en presencia de numerosas personas. El juez ha otorgado un plazo de tres meses para la realización de investigaciones complementarias sobre el caso.
Hasta el momento, el motivo del asesinato de Manzo sigue sin esclarecerse. Según informes de medios locales, el presunto autor intelectual negó su implicación en el crimen durante la audiencia y manifestó haber sido objeto de torturas tras su arresto, lo que llevó al juez a ordenar una investigación sobre esta denuncia.
“El Licenciado” ha sido identificado por las autoridades como parte de una célula delictiva en Michoacán asociada al poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Su detención se logró tras el análisis de llamadas, mensajes de texto y videos que permitieron identificar a algunos de los involucrados en el homicidio, entre ellos un joven conocido como Fernando Josué, quien fue hallado sin vida el 10 de noviembre junto a otro hombre llamado Ramiro “N”.
En el estado de Michoacán, famoso por ser el principal productor de aguacate y limón en el país, operan diversas células del CJNG, así como La Familia Michoacana y otras organizaciones locales. Las autoridades aún no han podido establecer el móvil detrás del homicidio del alcalde, quien contaba con 40 años de edad.
El asesinato de Manzo provocó una ola de protestas contra la creciente inseguridad en México, manifestaciones que se llevaron a cabo en la Ciudad de México, así como en Morelia, Uruapan y Apatzingán, donde el 19 de octubre fue atacado a tiros un dirigente de los productores de limón, Bernardo Bravo.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, reconoció que existe una «confrontación permanente» con los grupos delincuenciales en Uruapan y mencionó que las acciones del alcalde afectaban a estas organizaciones, aunque no proporcionó detalles adicionales.
Grecia Quiroz, viuda de Manzo y actual alcaldesa, afirmó que la investigación también toma en cuenta la motivación política del asesinato, exigiendo claridad sobre todas las líneas de investigación y la identificación del verdadero responsable.
En respuesta al creciente descontento por el asesinato, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció a principios de noviembre el «Plan Michoacán por la Paz y la Justicia», que incluye el despliegue de más de 10,000 agentes federales para reforzar la seguridad en el estado, así como un «esquema integral» de programas sociales y económicos para abordar las causas de la violencia, que es uno de los pilares de su política de seguridad desde su llegada al gobierno hace un año.
