La inteligencia surcoreana ha indicado que Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, podría haber designado a su hija, Kim Ju-ae, como su sucesora en el régimen. Aunque Ju-ae es todavía una adolescente, hay señales de que ya podría estar participando en decisiones políticas. Esta información fue compartida con la prensa por dos diputados surcoreanos tras una reunión con el director del Servicio Nacional de Inteligencia (NIS, por sus siglas en inglés), según reporta la agencia Yonhap y recoge Reuters.
El NIS ha afirmado que Kim Ju-ae parece haber comenzado a ser considerada como la futura líder, basado en varios factores, incluyendo su creciente visibilidad en eventos oficiales, como el aniversario de la Fuerza Aérea y su presencia en el Palacio del Sol de Kumsusan. Además, hay indicios de que ha estado expresando sus opiniones sobre diversas políticas. El diputado Lee Seong-kweun mencionó que el espionaje surcoreano espera confirmar sus observaciones en el próximo congreso del Partido de los Trabajadores, el único partido en Corea del Norte, que se llevará a cabo a finales de febrero. La atención estará centrada en si Ju-ae asistirá y cómo será presentada.
Por otra parte, se cree que Kim Ju-ae está ganando notoriedad en los medios estatales de Corea del Norte, acompañando a su padre en eventos como inspecciones de armamento y lanzamientos de misiles. Si llegara a suceder a su padre, sería la cuarta generación de la familia Kim al mando del país. Anteriormente, se había especulado que la hermana de Kim Jong-un, Kim Yo-jong, podría ser la siguiente en la línea de sucesión.
En otro ámbito, el espionaje surcoreano también ha informado que Kim Jong-un está supervisando el desarrollo de un submarino con capacidad para transportar hasta diez misiles nucleares. Se estima que el submarino tendría un desplazamiento de 8,700 toneladas, lo que sugiere que su propulsión sería de tipo nuclear, según las fuentes citadas por Reuters. Sin embargo, aún no está claro si el submarino contará efectivamente con propulsión nuclear o si se encontrará operativo.
Hasta ahora, Pyongyang cuenta con misiles balísticos e hipersónicos que, lanzados desde silos terrestres, pueden ser utilizados para transportar ojivas nucleares. Sin embargo, carece de otros dos componentes clave de la tríada nuclear: submarinos y bombarderos estratégicos. La posesión de estos medios es considerada fundamental para una disuasión nuclear efectiva, ya que permiten una respuesta a un ataque contra los misiles estacionados en tierra.
