**Advertencia a las Universidades: Prohibición de Matriculación de Estudiantes Extranjeros en Harvard**
**MADRID, 22 (EUROPA PRESS)** – La Administración de Donald Trump ha tomado la decisión de prohibir a la Universidad de Harvard matricular estudiantes extranjeros, alegando «conducta proterrorista». Esta medida surge en medio de un conflicto entre la Casa Blanca y la prestigiosa institución educativa, en relación con las recientes protestas en su campus contra la ofensiva israelí en Gaza.
La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, anunció que se ha retirado la certificación del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio a Harvard, argumentando que la universidad «ha perdido este privilegio» debido a su «negativa» a proporcionar la información requerida y a «perpetuar un ambiente inseguro» que es «hostil para los estudiantes judíos». Además, criticó que la universidad promueve el apoyo a Hamás y aplica políticas que considera racistas en términos de diversidad, igualdad e inclusión.
En una carta dirigida a la institución, Noem enfatizó que «todas las universidades deben cumplir con los requisitos» establecidos por su oficina para poder matricular a estudiantes extranjeros. «Esta medida no debe sorprender», afirmó, señalando que es resultado del «fracaso de Harvard para comprometerse con simples solicitudes».
Como consecuencia de esta decisión, Harvard no podrá admitir estudiantes extranjeros durante el año académico 2025-2026. Los estudiantes afectados deberán trasladarse a otra universidad o perderán su estatus legal. Para recuperar la certificación antes del próximo año académico, la universidad «debe proporcionar toda la información requerida en menos de 72 horas».
La secretaria también solicitó «todas las pruebas» relacionadas con actividades ilegales o violentas de estudiantes extranjeros en los últimos cinco años, así como sus expedientes disciplinarios y cualquier evidencia de amenazas. Noem advirtió que proporcionar información falsa podría resultar en un proceso penal y otras sanciones.
Finalmente, responsabilizó a Harvard de «fomentar la violencia y el antisemitismo» en su campus, y de tener vínculos con el Partido Comunista Chino. Subrayó que la admisión de estudiantes extranjeros es un «privilegio» y no un derecho, y que Harvard ha tenido múltiples oportunidades para rectificar su comportamiento, pero ha optado por no hacerlo. «Que esto sirva de advertencia a todas las universidades e instituciones académicas del país», concluyó a través de X.
