La Primera Sala de la Corte Suprema de Brasil ha conseguido este viernes la mayoría de votos necesaria para desestimar las últimas apelaciones del expresidente Jair Bolsonaro, ratificando así la condena de 27 años y tres meses de prisión por golpismo impuesta en septiembre pasado. El juez Alexandre de Moraes, encargado del caso, fue el primero en pronunciarse, seguido por los magistrados Flávio Dino y Cristiano Zanin, lo que garantizó tres de los cuatro votos requeridos para negar la apelación.
De Moraes enfatizó que «no hubo ninguna omisión» en la sentencia, que establece «circunstancias judiciales desfavorables» para Bolsonaro, lo que hace «inviable el argumento de la defensa». Esta postura fue respaldada también por Dino y Zanin. El análisis de los recursos comenzó en la plataforma electrónica de la Primera Sala y, aunque los jueces tenían plazo hasta el 14 de este mes para pronunciarse, la mayoría se alcanzó seis horas después del inicio del proceso.
El único voto pendiente es el de la magistrada Carmen Lucia Antunes, quien será la última en expresarse, dado que el juez Luiz Fux se ha separado del tribunal y ha decidido no participar en esta fase final.
Aunque la mayoría está definida, existe la posibilidad de que algún juez cambie su posición antes de que se anuncie oficialmente el resultado, aunque esto parece poco probable. Con las apelaciones, conocidas como «embargo de declaración», ya desestimadas, el proceso se considerará oficialmente cerrado.
Una vez que la Corte determine el lugar de reclusión de Bolsonaro, será trasladado desde su residencia, donde se encuentra en prisión domiciliaria desde agosto, tras violar varias medidas cautelares impuestas en el marco del caso. Se anticipa que sus abogados solicitarán que pueda cumplir su condena en condiciones similares debido a problemas de salud.
En su apelación, los abogados de Bolsonaro argumentaron un supuesto «cercenamiento» del derecho a la defensa, alegando falta de tiempo para analizar la extensa documentación en su contra, y cuestionaron la competencia de la Corte Suprema para juzgar el caso. También pidieron una reducción de la pena.
Bolsonaro fue condenado por haber orquestado un plan para impedir la toma de posesión del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, quien lo derrotó en las elecciones de octubre de 2022. Este complot, que Bolsonaro nunca admitió, culminó en el asalto a las sedes de los tres poderes del Estado el 8 de enero de 2023, cuando miles de activistas de la ultraderecha intentaron convencer a las Fuerzas Armadas de derrocar a Lula, quien había asumido una semana antes.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado el proceso contra Bolsonaro de «caza de brujas» y ha reaccionado imponiendo aranceles del 50% a las importaciones estadounidenses de productos brasileños, sancionando al juez De Moraes y revocando los visados de varios funcionarios brasileños.
