Era un jueves, 29 de marzo de 1973, cuando las tropas de Estados Unidos se apresuraban a abandonar el valiente y sufriente territorio de Vietnam, un espacio marcado por una de las derrotas más humillantes que el país del norte había sufrido. Esta guerra, que dejó a Vietnam con cerca de dos millones de sus hijos perdidos y a Estados Unidos con 57,000 soldados caídos, dejó también profundas secuelas en los vencedores: adicciones, problemas psicológicos, desintegración familiar y una humillación histórica de la cual no lograron recuperarse.
En este día, rendimos homenaje al pueblo vietnamita, símbolo de dignidad y soberanía, así como a quienes forjaron su victoria: el tío Ho Chi Minh, quien no alcanzó a ver el triunfo; su sucesor, Ton Duc Thang; y el General Le Duc Tho, quien presenció la rendición del despreciable Henry Kissinger, quien firmó la aceptación de la derrota del arrogante gobierno estadounidense.
El mismo 29 de marzo de 1973, mientras los soldados estadounidenses abandonaban Vietnam, en el Carnegie Hall de Nueva York se inauguraba la primera ópera salsa de la historia, ‘Hommy’, creada por el gran Larry Harlow, inspirado por la ópera rock ‘Tommy’ de la banda británica The Who. Esta obra, que marcó un hito en el Carnegie, también significó la entrada de Celia Cruz en el mundo de la salsa y la incorporación de violines en la producción salsera. De manera involuntaria, en el tema «Cari Caridad», el pregón de Junior González menciona “vamos a implorar por la guerra que hay en Vietnam”, mostrando una notable solidaridad con las víctimas de ambos lados del conflicto.
El estreno de ‘Hommy’ y la salida de las tropas estadounidenses de Vietnam comparten una misma fecha, lo que nos lleva a reflexionar sobre la historia y sus lecciones. @lildelvalle
