Eduardo Castillo, presidente de la Sociedad Venezolana de Acuicultura (SVA), resaltó que, aunque actualmente se generan 14.000 empleos directos, hay un potencial para aumentar esta cifra a entre 100.000 y 140.000 puestos, especialmente en áreas rurales. Durante una entrevista en una emisora radial, destacó que Venezuela podría alcanzar una producción anual de hasta 600.000 toneladas, lo que significaría un considerable impulso para la economía nacional.
En 2024, Venezuela logró exportar 60.000 toneladas de camarón, generando ingresos aproximados de 500 millones de dólares, según datos proporcionados por la SVA. Los principales mercados de exportación incluyen Europa, Asia y Estados Unidos, donde se demanda productos de alta calidad y trazabilidad.
Castillo afirmó que el país posee las condiciones naturales y biológicas necesarias para competir en el segmento premium del mercado internacional. Subrayó que «tenemos biodiversidad, aguas cálidas y un gran potencial para producir especies de primera calidad». Además, señaló que, con un mercado global en expansión y una creciente demanda de proteínas acuáticas, «la acuicultura venezolana se presenta como un sector clave para la diversificación económica del país, y es crucial implementar políticas públicas que faciliten la inversión, el acceso al crédito y la formación técnica».
