La Justicia de EE.UU. mantiene temporalmente el despliegue de la Guardia Nacional en Washington

El Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia ha decidido suspender temporalmente la orden de una jueza que había bloqueado el despliegue de tropas de la Guardia Nacional en Washington. Esta decisión llega en un contexto donde el presidente Donald Trump está llevando a cabo una campaña centrada en la reducción del crimen, especialmente en las ciudades y estados gobernados por el Partido Demócrata.

La corte accedió a la solicitud de la Administración Trump para revocar la decisión de la jueza Jude Cobb, permitiendo así la movilización de tropas de la Guardia Nacional en la capital. Mientras tanto, los jueces están considerando la posibilidad de establecer una suspensión prolongada de este despliegue. Cabe destacar que la jueza Cobb había pausado previamente su orden hasta el próximo jueves, dando tiempo a las autoridades federales para apelar.

En su fallo, Cobb determinó que el despliegue de 2,000 efectivos de la Guardia Nacional para «misiones no militares de disuasión del crimen» excedía la autoridad federal y violaba la ley. Esta decisión del Tribunal de Apelaciones se produce mientras sigue hospitalizado Andrew Wolfe, el único sobreviviente de un tiroteo en Washington, que dejó a su compañera, Sarah Beckstrom, fallecida. Trump se reunió con la familia de Wolfe, expresando su esperanza de una pronta recuperación y ofreciendo condolencias a los seres queridos de Beckstrom.

En otro ámbito, Trump ha intensificado su discurso contra la inmigración tras el ataque, implementando medidas como la reducción de la duración de los permisos de trabajo para migrantes, que ahora serán válidos por 18 meses en lugar de cinco años. Esta modificación afecta a refugiados, solicitantes de asilo y personas con órdenes de deportación suspendidas. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) ha justificado esta decisión argumentando que busca fortalecer los controles migratorios y garantizar que los que buscan trabajar en EE. UU. no representen una amenaza para la seguridad pública.

Además, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha señalado la posibilidad de ampliar la lista de países sujetos a prohibiciones de viaje, evaluando qué naciones incorporar por razones de seguridad. Actualmente, EE. UU. mantiene restricciones sobre ciudadanos de 12 países y limitaciones adicionales para otros siete, basadas en la prevención de la entrada de «terroristas extranjeros». Según informes, el Gobierno podría considerar vetar hasta 36 países adicionales, y Trump ha prometido suspender la migración de «países del tercer mundo». Desde su llegada a la presidencia, ha reforzado la aplicación de la ley migratoria, aumentando los controles y enviando agentes federales a las ciudades gobernadas por demócratas.

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