Esta semana, la región central de Vietnam ha sido golpeada por intensas lluvias que han dejado al menos 35 muertos, cinco desaparecidos y más de 16,500 hogares inundados. Las precipitaciones han alcanzado niveles récord, provocando el colapso de más de 90 viviendas, según lo informado por el Ministerio de Agricultura y Medioambiente.
Además, aproximadamente 6,200 hectáreas de arrozales y otros cultivos han sido anegadas o severamente dañadas, y más de 42,000 animales de granja, incluidos ganado y aves, han muerto o han sido arrastrados por las aguas, de acuerdo con las cifras oficiales citadas por medios estatales.
Entre las áreas más afectadas se encuentran las famosas ciudades turísticas de Hoi An y Hue, ambas reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así como Da Nang, una de las principales ciudades portuarias del país. También se han reportado daños en varias provincias, incluyendo Lam Dong y Quang Tri.
Las autoridades meteorológicas han advertido que desde este domingo hasta el martes se prevén entre 300 y 500 milímetros de lluvia, con acumulaciones que podrían superar los 750 mm en lugares como Hue, Da Nang y Quang Ngai; y entre 200 y 350 mm con acumulaciones superiores a 500 mm en Quang Tri.
El primer ministro vietnamita, Pham Minh Chinh, describió la situación como «precipitaciones sin precedentes» que han establecido nuevos récords, destacando que la inundación resultante es «excepcionalmente grande». En un informe reciente, se indicó que el Parque Nacional Bach Ma, ubicado en Hue, registró 1.73 metros de lluvia en un solo día, una cifra sin precedentes en la historia meteorológica del país, según Protección Civil.
Cabe recordar que en octubre, al menos diez personas perdieron la vida en el norte de Vietnam debido a las inundaciones provocadas por el tifón Matmo, que también afectó el sur de China.
