A partir del lunes 2 de febrero, los visitantes que deseen lanzar una moneda en la emblemática Fontana di Trevi deberán pagar una entrada de dos euros. Esta medida, implementada por el Ayuntamiento de Roma, establece un «horario de pago» que va desde las 11.30 de la mañana en días laborables, y desde las 9 de la mañana en fines de semana, hasta las 22.00 horas. Fuera de este horario, el acceso será gratuito.
Es importante señalar que esta medida está dirigida exclusivamente a turistas. Los residentes de Roma podrán acceder sin costo alguno presentando su documento de identidad, al igual que las personas con discapacidad y sus acompañantes, los menores de seis años y los guías turísticos. Para facilitar esta nueva gestión de visitas, las autoridades han diseñado un sistema de cercado desmontable que permitirá organizar la entrada en filas y proteger el área circundante a la fuente.
Este cercado estará compuesto por paneles discretos que imitarán el mármol de la Fontana y se instalarán por la noche para no interferir con el tránsito en la zona, que recibe una media de 30.000 visitantes diarios, convirtiéndola en el segundo monumento más popular de la ciudad. Según el Ayuntamiento, esta instalación es completamente reversible y no afectará la integridad del monumento, pudiendo ser montada y desmontada según sea necesario. El objetivo es «minimizar el impacto visual del nuevo recinto y preservar el valor histórico y artístico del complejo monumental».
La implementación del sistema de pago ha sido precedida por un exhaustivo análisis del flujo turístico, tal como explicó el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, quien justificó la medida ante el notable aumento en la afluencia de turistas, que ha llegado a alcanzar picos de hasta 70.000 visitas en un solo día entre diciembre de 2024 y 2025.
