León XIV ha compartido este miércoles sus reflexiones de cara al año nuevo en sus últimos actos de 2025, advirtiendo sobre las «estrategias armadas, revestidas de discursos hipócritas» y «falsos motivos religiosos». En su discurso, recordó con cariño al fallecido papa Francisco, a quien sucedió como pontífice en mayo pasado. Durante su última audiencia general del año, celebrada en la plaza de San Pedro, el papa reflexionó sobre el año que ha pasado, el cual estuvo marcado por eventos significativos: algunos alegres, como la peregrinación de fieles durante el Año Santo, y otros tristes, como la muerte del querido papa Francisco y los conflictos bélicos que siguen afectando al planeta. Al concluir el acto, envió saludos tradicionales a los peregrinos en varios idiomas, dirigiéndose especialmente a «los jóvenes llegados de Tierra Santa», provenientes del Patriarcado Latino de Jerusalén.
En su homilía de la tarde, durante la celebración de las primeras Vísperas en la basílica de San Pedro, León XIV expresó la necesidad de un «designio sabio, benévolo y misericordioso» para el mundo actual. Advirtió sobre «otros designios» que han existido tanto en el pasado como en el presente, describiéndolos como estrategias que buscan conquistar mercados y territorios, envueltas en ideologías y motivos religiosos engañosos. En un acto que incluyó el himno del ‘Te Deum’ en agradecimiento por el año que se va, el papa subrayó que «Dios ama esperar con el corazón de los pequeños», quienes, a pesar de las adversidades, mantienen la esperanza en un futuro mejor.
León XIV también se refirió al Jubileo, el Año Santo inaugurado por su predecesor Francisco y que él mismo clausurará el 6 de enero. Este evento, según él, simboliza «un mundo nuevo, reconciliado y renovado según el diseño de Dios». Agradeció a todos los que han participado en su organización, incluyendo al alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, quien estaba presente en el acto.
Al finalizar la ceremonia, el pontífice salió de la basílica mientras se entonaba el ‘Adeste fideles’ y, poco después, fue visto en la Plaza de San Pedro para cumplir con la tradición de visitar el Portal de Belén allí instalado. Fue recibido por la hermana Raffaella Petrini, primera mujer al frente de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano, junto con una banda de la Guardia Suiza que interpretaba villancicos. León XIV se tomó el tiempo para apreciar las figuras del Portal, incluso subiendo unos escalones para observarlas de cerca. Posteriormente, saludó a los fieles presentes en la fría plaza vaticana, estrechando manos y bendiciendo a quienes se acercaban, muchos de los cuales le hablaban en español, reconociendo su origen peruano tras sus años de labor como misionero y obispo en el país. Los ritos navideños continuarán con la misa de Año Nuevo en la basílica vaticana, coincidiendo con la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios y la Jornada Mundial por la Paz.
