La Familia Real ha decidido adelantar su regreso a España para dirigirse a Córdoba tras el trágico accidente ferroviario en Adamuz, que ha dejado al menos 39 muertos y un centenar de heridos. Los reyes Felipe VI y Letizia han expresado su «consternación y preocupación» por lo sucedido, ofreciendo su apoyo a las víctimas: «Entiendo la desesperación de las familias», afirmó el rey desde Atenas, donde se encontraba con doña Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, para asistir al funeral de la princesa Irene, tía del monarca y hermana de la reina Sofía, quien falleció el jueves pasado.
Los reyes han decidido cancelar el resto de su agenda en Grecia para regresar a España «lo antes posible» y planificar una visita al lugar del accidente: «Vamos a regresar y preparar alguna presencia en la zona». La reina Letizia ha destacado que se han mantenido informados en todo momento y ha subrayado que lo más importante es «atender, acompañar y asistir a todas las personas afectadas por este brutal accidente».
Asimismo, los reyes han agradecido el trabajo «incansable» de los servicios de emergencia que están llevando a cabo las labores de rescate e investigación. También han reconocido la colaboración de los vecinos de la zona, quienes han ayudado a las personas afectadas por el accidente.
Desde el momento en que ocurrió el siniestro, Felipe VI ha estado en contacto constante con las autoridades nacionales y autonómicas, incluyendo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Además, los reyes ya habían expresado su pésame a través de redes sociales, enviando «cariño y deseos de una pronta recuperación» a los heridos.
Para poder estar en Córdoba mañana, la familia real ha decidido regresar a España desde Atenas, lo que les impedirá participar en la recepción programada tras el funeral en la Catedral Metropolitana y el entierro en el cementerio real de Tatoi. Como consecuencia de este desplazamiento, se cancelará la entrega de las medallas de oro en las Bellas Artes 2024 que se iba a llevar a cabo en Toledo.
Antes de partir de Atenas, los reyes asistieron al funeral de la princesa Irene en la Catedral Metropolitana, donde estuvieron presentes junto a sus hijas, doña Sofía y las infantas Elena y Cristina, así como varios de sus respectivos hijos. Una hora antes de la ceremonia ortodoxa, los hijos de Constantino II, el último rey de Grecia y hermano de Sofía, acompañaron el féretro desde la capilla hasta la catedral. Durante gran parte de la ceremonia, la princesa Leonor y su abuela, la reina Sofía, se mantuvieron cogidas de la mano, visiblemente afectadas por la pérdida de la tía abuela y hermana, respectivamente. Al finalizar el funeral, Felipe VI tuvo la oportunidad de conversar brevemente con sus familiares griegos antes de salir de la catedral.
