El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y el canciller de México, Juan Ramón de la Fuente, mantuvieron una conversación telefónica en la que discutieron diversos temas que afectan a ambas naciones. Según la Secretaría de Relaciones Exteriores de México (@SRE_mx), esta llamada reafirmó el compromiso de los dos funcionarios de fortalecer la colaboración bilateral en áreas de interés mutuo.
Esta fue la segunda comunicación entre Rubio y de la Fuente en un periodo de 15 días, siendo la primera el 15 de enero de 2026. En su anterior conversación, ambos líderes abordaron los retos de seguridad que enfrentan sus países y subrayaron la importancia de trabajar juntos, respetando la soberanía de cada nación. Anunciaron, además, la realización de una Reunión Ministerial de Seguridad en Washington, D.C., en febrero, para conmemorar el primer aniversario de una nueva etapa en la cooperación en materia de seguridad.
El contexto de esta llamada es particularmente delicado, ya que se producen tensiones regionales tras las amenazas del presidente Donald Trump de imponer aranceles a los países que continúen enviando petróleo a Cuba, incluyendo a México, que había suspendido recientemente dichos envíos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, advirtió que estas nuevas medidas podrían resultar en una crisis humanitaria en Cuba, y expresó la necesidad de buscar alternativas para ayudar a la población cubana sin comprometer la economía mexicana.
Sheinbaum hizo un llamado a la Casa Blanca para explorar otras formas de apoyo que no dependan del petróleo. La conversación también se da en un contexto en el que México entregó recientemente a Estados Unidos a 37 criminales, en respuesta a la presión de Washington para permitir que fuerzas estadounidenses operen en su territorio con el fin de combatir a los cárteles. Esta entrega es la tercera desde 2025 y suma un total de 92 miembros de organizaciones criminales enviados a EE.UU.
