En un centro de votación ubicado en el Centro Cultural Tijuana, se observan trabajadores electorales y votantes que han acudido a una zona de votación «especial» destinada a quienes residen fuera de la ciudad fronteriza de Tijuana, México. La imagen es cortesía de Carlos Moreno/NurPhoto/picture alliance. En medio de indicios de una baja participación, los mexicanos acudieron este domingo (01.06.2025) a elegir a sus jueces en unas elecciones consideradas históricas, que generan dudas acerca de la independencia del sistema judicial en México frente a los partidos políticos y el crimen organizado. Durante la jornada, se seleccionaron aproximadamente 2.680 funcionarios, que abarcan desde ministros de la Suprema Corte hasta jueces de primera instancia, incluida una exabogada del narcotraficante convicto Joaquín «Chapo» Guzmán. Otros 4.000 puestos serán votados en 2027.
Estas elecciones son el núcleo de una reforma constitucional promovida por el gobierno de izquierda, en medio de una confrontación con la máxima corte, que ha bloqueado varios proyectos del exmandatario Andrés Manuel López Obrador.
En Ciudad de México, reporteros de la agencia francesa AFP confirmaron con funcionarios de las casillas que la asistencia era inferior al 10% de los electores registrados durante la primera mitad de la jornada de votación de 10 horas. La participación final será anunciada cerca de la medianoche por las autoridades electorales. Leslie Moreno, una abogada de 30 años, señaló que el proceso de votación fue «más laborioso» que en elecciones de autoridades políticas, comentando que muchos no conocían a los candidatos, excepto a aquellos que habían hecho videos en TikTok, una de las pocas formas de promoción permitidas debido a las restricciones.
La inédita elección de jueces expuso la polarización política y también la indiferencia de muchos ciudadanos respecto al futuro de la justicia. La jornada se desarrolló con un notable ausentismo en varios centros de votación, donde los electores se enfrentaron a múltiples boletas (una por cada cargo) y largas listas de candidatos. En una casilla del barrio Escandon, en Ciudad de México, solo el 5% de los inscritos había votado tres horas después de haber comenzado la jornada. Un hombre, por ejemplo, tardó aproximadamente 26 minutos en marcar las nueve papeletas que le entregaron. Gerardo Terán, presidente de la casilla y de 66 años, sugirió que la baja afluencia se debía al «abrumador» volumen de información que los votantes debían considerar.
En otras ciudades como Culiacán y Guanajuato, los medios locales informaron sobre una jornada con «urnas vacías» debido a la masiva ausencia de electores. El diario local El Horizonte reportó que en redes sociales se compartieron videos que mostraban una escasa afluencia en varias casillas, lo cual contrastaba con las expectativas del proceso, que se había promocionado como histórico. En Guanajuato, el periódico Correo también destacó la baja participación ciudadana, con un ejemplo claro: en la comunidad de La Sauceda, muchos habitantes prefirieron asistir al tianguis y a misa en lugar de votar.
Más al sur, en Guerrero, el diario local El Sol de Acapulco resaltó que, a pesar de que el 96% de las casillas estaban instaladas y de la implementación de un amplio operativo de seguridad, el proceso electoral fue ensombrecido por la baja participación, la desinformación entre los ciudadanos, así como protestas y acusaciones de manipulación. (jc, afp, efe, El Horizonte, Correo)
