México podría elegir a una mujer como presidenta, pero sus fondos para gobernar ya se están gastado
En la Ciudad de México, es muy probable que México elija a su primera presidenta en junio. Las dos principales candidatas son mujeres, pero tendrán limitaciones en su independencia con respecto al presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador.
El mandatario ha seguido proponiendo nuevos y costosos proyectos en sus últimos meses en el gobierno, dejando muchos sin terminar. Esto podría afectar el margen de maniobra de su sucesora durante su mandato de seis años.
El siguiente gobierno podría heredar un país con un agujero financiero que dificultaría tomar decisiones. La candidata opositora, Xóchitl Gálvez, y la aspirante del partido de López Obrador, Claudia Sheinbaum, se perfilan como las principales contendientes. Otra candidata tiene pocas posibilidades de ganar.
López Obrador ha anunciado medidas como la expropiación de la empresa estadounidense Vulcan Materials y la creación de una aerolínea estatal, lo que podría generar costosos conflictos legales y financieros para el nuevo gobierno.
Los proyectos ferroviarios y de infraestructura planteados también presentan desafíos financieros. La deuda acumulada y la falta de resultados económicos podrían comprometer la gestión del próximo gobierno.
La presidenta electa deberá lidiar con proyectos incompletos y costosos, como la refinería de petróleo y el Tren Maya, que implican importantes desafíos financieros a futuro. La deuda del país y la baja eficiencia de los proyectos de infraestructura podrían limitar su capacidad de acción.
