La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha respondido a los recientes comentarios de Donald Trump, quien calificó al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como «irrelevante». Este intercambio tuvo lugar el 14 de enero de 2026, tras la visita de Trump a una planta de Ford en Michigan, donde habló sobre la economía estadounidense y la instalación de fábricas automotrices en su país, provenientes de naciones como México, Japón y Alemania.
Trump enfatizó que Estados Unidos no necesita vehículos ensamblados en el extranjero y reiteró su postura sobre la irrelevancia del T-MEC, aunque expresó su deseo de que las economías de México y Canadá prosperen.
Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum defendió la importancia del T-MEC, afirmando que «nuestras economías están muy interrelacionadas». También destacó que son los empresarios estadounidenses quienes más apoyan el tratado, al igual que México, debido a la fuerte integración económica existente.
Sheinbaum afirmó su confianza en que la relación comercial con Estados Unidos continuará y desestimó cualquier posibilidad de que el T-MEC desaparezca. Aclaró que, aunque Trump ha expresado su desacuerdo con la fabricación de vehículos fuera de EE.UU., la exportación de automóviles desde México sigue siendo una realidad.
La presidenta mexicana subrayó que el T-MEC ha sido «muy beneficioso para Estados Unidos», citando que por cada empleo creado en México, se generan tres en el país vecino, lo que demuestra que la integración económica beneficia a ambos lados de la frontera. Además, destacó que la relación económica entre México y Estados Unidos es difícil de romper y que las empresas estadounidenses son las principales defensoras de esta integración, que ha estado en vigor durante las últimas tres o cuatro décadas.
Sheinbaum también mencionó la necesidad de seguir avanzando en el tratado, buscando posibles modificaciones, pero reafirmó que el T-MEC es ventajoso para ambas naciones. Con respecto a la competencia con China, argumentó que es más beneficioso para Estados Unidos colaborar con México y Canadá como parte de América del Norte, en lugar de enfrentar solo a China.
Finalmente, la presidenta de México prefirió no entrar en un debate directo con Trump, señalando que, a pesar de las dificultades y restricciones impuestas, la integración económica entre ambos países sigue funcionando.
