El presidente argentino, Javier Milei, ha vuelto a generar controversia al negarse a saludar al alcalde de Buenos Aires, Jorge Macri, durante un evento conmemorativo. Este gesto se suma a la creciente rivalidad entre Milei y Macri, ambos figuras destacadas de la política de derecha en Argentina. Milei, quien también ha mantenido su distancia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, mostró su desdén hacia Macri al no estrecharle la mano durante el Tedeum, una ceremonia que celebra el aniversario de la Primera Junta de 1810.
La situación se complicó aún más cuando Milei publicó en redes sociales un mensaje que decía: «Roma no paga traidores», una expresión que insinúa su rechazo hacia aquellos a quienes considera desleales. En otro tuit, el presidente ironizó sobre el consultor español Antoni Gutiérrez-Rubí, vinculado al partido de Macri, a quien se refirió junto a “otras basuras varias”.
Durante la ceremonia, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, hizo un llamado a la unidad y a la paz, criticando el “terrorismo de las redes sociales” y la difamación que ha proliferado en el ámbito político. García Cuerva instó a los presentes a dejar de lado el odio y a recordar a los más vulnerables de la sociedad argentina, enfatizando la necesidad de diálogo y empatía en un contexto político cada vez más polarizado.
