El capitán retirado Aníbal Rivas Reed fue arrestado el 17 de mayo de 2025 en Matagalpa, en el norte de Nicaragua. Recientemente, su familia anunció que ha sido condenado a 50 años de prisión por el delito de «traición a la patria». La noticia fue comunicada el 28 de junio de 2025, ya que su familia había perdido contacto con él desde su detención.
Según sus familiares y amigos, Rivas Reed, de 61 años, fue sometido a un juicio injusto que resultó en esta severa condena. En un mensaje publicado en X, su hija, Sadie Rivas, expresó: «50 años de cárcel por ‘traición a la patria’, esa misma patria que ellos ultrajan, saquean, violentan y expulsan». La familia fue informada sobre su sentencia después de confirmar su ubicación en una prisión que no especificaron en su comunicado.
El gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha mantenido un estricto control sobre Nicaragua tras las protestas de 2018, las cuales consideran un intento de golpe de Estado respaldado por Estados Unidos. Según la ONU, la represión de estas manifestaciones dejó más de 300 muertos.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) decidió otorgar medidas cautelares a Rivas Reed, señalando que «afronta una situación de gravedad y urgencia». En su resolución, la CIDH informó que familiares del exmilitar fueron avisados por un oficial de la policía en Matagalpa que fue trasladado a una prisión en Managua tras su arresto.
La familia expresó su profunda preocupación por el hecho de que Rivas Reed se encuentra en confinamiento solitario, recluido en una celda pequeña y completamente aislado, sin la posibilidad de comunicarse ni de recibir la luz del sol. Además, denunciaron que el aislamiento prolongado es una forma cruel, inhumana y degradante de castigo, comparable a la tortura, de acuerdo con estándares internacionales.
