«Ningún colombiano debió haber fallecido con el único fin de convertirlos en cifras»: Alejandro Ramelli, presidente de la JEP

**Jueves, 18 de septiembre de 2025**

Por primera vez, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) condenó el jueves a 12 militares en retiro con la pena máxima por el asesinato y desaparición de civiles, quienes fueron presentados como guerrilleros caídos en combate. Este caso es considerado uno de los más atroces en la historia del conflicto armado en Colombia. Entre los condenados se encuentran dos coroneles, quienes deberán llevar a cabo labores de reparación para las familias de las víctimas durante un período de ocho años, según lo dictado por la JEP, un tribunal establecido en virtud del Acuerdo de Paz con la extinta guerrilla de las Farc en 2016.

Todos los exmilitares admitieron su culpabilidad en 135 homicidios y desapariciones forzadas ocurridas entre 2002 y 2005 en la costa caribeña del país, en un acto criminal infame conocido como «falsos positivos». Durante la presentación de la sentencia en Bogotá, el presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, expresó: «Ningún colombiano debió haber fallecido como resultado de un entramado criminal encargado de seleccionar, asesinar y desaparecer a personas inocentes (…) con el único fin de convertirlas en cifras.»

**Memoriales y trabajo comunitario**

Como parte de las sanciones impuestas, los exmilitares estarán obligados a colaborar en la construcción de memoriales y centros comunitarios en diversas localidades indígenas de la región caribeña. Además, su movilidad estará limitada a los lugares donde realicen estas labores de reparación.

Entre 2002 y 2005, miles de jóvenes, en su mayoría de estratos sociales vulnerables y desempleados, fueron víctimas de asesinatos sistemáticos en el contexto de la ofensiva militar contra grupos ilegales como las Farc. Estos crímenes se llevaron a cabo con el objetivo de inflar las cifras de éxitos militares, lo que resultaba en beneficios para los involucrados, como días de descanso o condecoraciones.

**Apelaciones y antecedentes**

La sentencia emitida puede ser apelada, y se considerará el tiempo que algunos de los condenados ya han pasado en prisión para la posible reducción de sus penas. La JEP ha documentado al menos 6.402 casos de «falsos positivos» entre 2002 y 2008, periodo en el que Álvaro Uribe ocupaba la presidencia. Algunos de sus excomandantes han sido llamados a comparecer ante este tribunal.

Recientemente, el martes, la JEP también impuso sentencias de ocho años de trabajos y restricciones de movilidad a la cúpula de las extintas Farc, incluyendo a su último comandante, Rodrigo Londoño Timochenko, en relación con más de 21.000 secuestros.

Deja un comentario