Omán confirma que Ginebra albergará el próximo jueves una nueva ronda de negociaciones nucleares entre EE.UU. e Irán

El ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, anunció este domingo que Ginebra será el escenario de una nueva ronda de negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, con su país actuando como mediador. «Es un placer confirmar que las conversaciones entre EE.UU. e Irán están programadas para este jueves en Ginebra, con un impulso positivo para avanzar en la finalización del acuerdo», publicó en la red social X.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, también se pronunció en la misma plataforma, destacando que Irán «está comprometido con la paz y la estabilidad en la región». Indicó que las negociaciones recientes han incluido el intercambio de propuestas prácticas y han dejado señales alentadoras. Sin embargo, advirtió que están monitoreando de cerca las acciones de EE.UU. y han tomado todas las precauciones necesarias para enfrentar cualquier posible eventualidad.

Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, declaró en una entrevista con CBS que existe la posibilidad de alcanzar un entendimiento sobre principios y cuestiones fundamentales, asegurando que el programa nuclear de Irán es pacífico y seguirá siéndolo, siempre y cuando se levanten las sanciones. Araqchí mencionó que su país está «trabajando en los elementos de un acuerdo y en el borrador del texto» para discutir con la parte estadounidense.

Araqchí había anticipado el viernes que Irán presentaría su propuesta para un acuerdo en los próximos días, mientras el presidente Donald Trump estableció un plazo de 10 a 15 días para la diplomacia, sugiriendo también la posibilidad de un ataque limitado contra Irán como presión para lograr un pacto.

Las negociaciones nucleares entre Teherán y Washington se reanudaron el 6 de febrero en un contexto de amenazas militares de EE.UU., y el pasado martes tuvieron un encuentro indirecto en Ginebra mediado por Omán. A pesar de hablar de avances, ambas partes no han definido aún sus líneas rojas. Irán considera su programa de misiles y su apoyo a milicias como Hizbulá y Hamás como innegociables, y ha dejado claro que solo discutirá la limitación del programa nuclear, rechazando el enriquecimiento cero que busca Washington.

Mientras tanto, EE.UU. está llevando a cabo el mayor despliegue militar en Oriente Medio desde la invasión de Irak en 2003, con el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate cerca de aguas iraníes, y espera la llegada del USS Gerald Ford en los próximos días, manteniendo así la opción militar sobre la mesa en caso de que la diplomacia no dé resultados.

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