MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) – El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha minimizado la importancia social de la marcha del Orgullo LGTBI celebrada el sábado pasado en Budapest, alegando que una mayoría social respalda las políticas del Gobierno que, según asegura, luchan contra la «ideología de género». «Ningún Orgullo me hará cambiar de opinión», ha sentenciado.
Orbán se refirió en una entrevista televisiva a la concentración del sábado con términos como «vergüenza», desafiando la prohibición de celebrar actos que puedan promover contenido LGTBI ante menores. Señaló que en un referéndum en 2022, 3,7 millones de personas ya rechazaron este tipo de eventos, aunque el referéndum no prosperó por baja participación.
El primer ministro consideró que el desfile del fin de semana, que según los organizadores reunió a cientos de miles de personas, aunque él lo redujo a «unas pocas decenas de miles», es resultado de las órdenes de la Comisión Europea. «Bruselas decidió que debía haber Orgullo y la oposición lo ejecutó», afirmó, en referencia a los políticos que dirigen el Ayuntamiento de Budapest.
Además, advirtió sobre los riesgos de tener un gobierno que siga todos los dictados de Bruselas, incluyendo cuestiones que van desde las políticas migratorias hasta la posible incorporación de Ucrania a la Unión Europea.
Por su parte, el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, defendió las políticas del país frente a los «actores externos» que critican y lanzan «acusaciones falsas». Szijjártó afirmó que «en Hungría, el amor es libre» y que «todo el mundo es libre de querer a quien desee», pero subrayó que para «proteger a los niños» no se puede tolerar «la propaganda LGTBI agresiva, el contenido sexual gratuito o la provocación pública».
«Nunca hemos interferido en la manera en que otros países regulan este tema ni les hemos dicho qué hacer. Creemos que corresponde a los ciudadanos de cada país decidir por sí mismos y esperamos lo mismo para nosotros: dejad que la población húngara viva conforme a su propia voluntad», reclamó en redes sociales, insistiendo en tesis conservadoras como que «una familia consiste en un padre, una madre y unos hijos».