Pakistán y Afganistán hablan de cientos de bajas enemigas en sus enfrentamientos transfronterizos

Pakistán y Afganistán han dado a conocer este sábado las cifras de víctimas resultantes de sus recientes enfrentamientos en la frontera, que superan las 450 muertes en total. Por un lado, las Fuerzas Armadas de Pakistán han publicado un informe de guerra, en el que afirman haber infligido una devastación significativa a las fuerzas afganas mediante su operación «Ira por la Verdad», resultando en 352 combatientes talibanes muertos y más de 535 heridos. El Ejército paquistaní sostiene que ha destruido 130 puestos de control afganos y capturado 26 más. Además, Islamabad asegura haber destruido 171 tanques y vehículos blindados talibanes, así como haber llevado a cabo ataques aéreos efectivos contra 41 posiciones en Afganistán.

En contraste, el Ministerio de Defensa talibán, que ha denominado su campaña como «Represalia contra la Opresión», ha informado que en los últimos días han matado a 110 soldados paquistaníes y han herido a otros 68. Los talibanes afirman haber tomado el control de 27 puestos militares en Pakistán y que sus drones han atacado «importantes centros e instalaciones militares», causando «docenas de bajas adicionales» entre las fuerzas paquistaníes. Sin embargo, ambos bandos presentan cifras dispares y carecen de pruebas materiales que respalden sus afirmaciones, ya que no han difundido imágenes, vídeos o listas de víctimas que permitan verificar de manera independiente el alcance de sus operaciones.

En respuesta a la escalada del conflicto, Pakistán ha rechazado cualquier posibilidad de negociación con el régimen talibán, justo 24 horas después de que Kabul ofreciera una solución diplomática. El portavoz del primer ministro paquistaní, Mosharraf Zaidi, ha declarado: «No habrá charla. No hay diálogo. No hay negociación. El terrorismo desde Afganistán debe terminar». Por su parte, Zabihullah Mujahid, portavoz del Gobierno talibán, afirmó que su administración está «abierta a resolver tensiones» por vías políticas.

Ante esta situación, Pakistán ha declarado un estado de alerta máxima y ha ordenado el cierre preventivo de escuelas en varias regiones debido a la amenaza de atentados suicidas. Un responsable de seguridad, que prefirió permanecer en el anonimato, comentó: «Pakistán está en alerta máxima tras las amenazas de los talibanes de que pueden realizar ataques dentro del país». Por separado, el líder de los talibanes paquistaníes (TTP), Noor Wali Mehsud, y el comandante de la facción aliada TTG, Hafiz Gul Bahadar, han instado a sus militantes a lanzar ataques masivos en Pakistán en apoyo a Kabul, ordenando que realicen atentados como represalia a la ofensiva militar de Islamabad.

Deja un comentario