Panamá dará «mantenimiento» a mina canadiense clausurada

Los ciudadanos panameños se manifestaron enérgicamente en contra de la concesión otorgada por el gobierno a la empresa minera canadiense First Quantum Minerals (FQM), la cual fue finalmente revocada. (Imagen de archivo: 29.10.2023) Imagen: Roberto Cisneros/AFP/Getty Images.

El gobierno de Panamá anunció el viernes (30.05.2025) el inicio de un plan destinado a prevenir daños ambientales por el material acumulado en una mina de cobre canadiense, que fue suspendida en 2023 debido a intensas protestas, sin que se reanuden las operaciones. Este plan se implementará mientras el gobierno panameño evalúa la posibilidad de reactivar la mina de la filial local de FQM, a pesar de una moratoria minera vigente.

«Se trata de una medida técnica necesaria que se aplica cuando una mina suspende sus operaciones o se cierra. Su objetivo principal es evitar, en especial, daños ambientales», explicó el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltá, en una conferencia de prensa. «Esta decisión (…) no implica la reactivación de la mina», agregó el funcionario, quien indicó que los trabajos serán realizados por la empresa y supervisados por diez instituciones públicas panameñas.

Cuestionamientos de ambientalistas

En un comunicado, First Quantum afirmó que financiará las labores «mediante la exportación de 121.000 toneladas métricas secas de concentrado de cobre, que actualmente están almacenadas en el lugar». No obstante, la ambientalista Raisa Banfield rechazó esta propuesta, argumentando que la empresa «no puede gestionar la mina» tras la anulación del contrato de concesión por parte de la justicia panameña en 2023. Banfield sugirió que es necesaria «una auditoría externa ambiental y financiera» para «establecer el plan de cierre» definitivo.

La mina, ubicada en Donoso, en el Caribe panameño, inició operaciones en 2019 y se convirtió en la mayor mina de cobre a cielo abierto de Centroamérica. Su clausura se produjo cuando la Corte Suprema la declaró «inconstitucional», en medio de protestas antimineras que paralizaron parcialmente el país en 2023. «Al detenerse repentinamente las operaciones, quedaron actividades pendientes, mucho material sensible almacenado y una operación industrial que necesita mantenimiento, supervisión y control, especialmente ambiental», explicó Moltá. gs (afp, reuters)

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