Desde sus redes sociales, el presidente Gustavo Petro abordó la polémica generada por la participación de representantes de paz en un evento gubernamental en Medellín. Haciendo referencia a una fotografía de archivo de 2017 publicada por la revista Semana, en la que se ve al entonces secretario de Seguridad de Medellín, Gustavo Villegas, reunido con desmovilizados vinculados a una estructura criminal, el presidente expresó de manera irónica: “Esta reunión sí fue buena, pero si es pública y frente a las víctimas, es mala”. La imagen, capturada en la Secretaría de Seguridad durante la administración de Federico Gutiérrez, muestra a Villegas junto a Julio Perdomo, alias ‘El Viejo’, Edwin Tapias y otros exmiembros de las Autodefensas Unidas de Colombia, todos con conexiones a organizaciones criminales y bandas paramilitares. Este hecho reavivó el debate sobre los acuerdos de gobernabilidad en Medellín y la legitimidad de los acercamientos con grupos armados, dependiendo de quién los realice.
El presidente Petro enfatizó que su administración no oculta los encuentros con actores armados, sino que los lleva a cabo bajo el artículo 22 de la Constitución, que establece la paz como un derecho y deber de obligatorio cumplimiento. Además, subrayó que estas reuniones se realizan en el marco de la Ley 2272 de 2022, que regula la política de Paz Total. En contraste, criticó las gestiones anteriores que promovieron acercamientos clandestinos sin legitimidad ni la participación de las víctimas. “No se puede seguir señalando como criminal el proceso de paz solo porque es visible y se realiza en público, con los rostros de los responsables a la vista de la ciudadanía”, ha defendido el mandatario, destacando que lo que antes se negociaba a puertas cerradas, hoy se presenta abiertamente ante el país y las víctimas.
En una entrevista para La W Radio, José Leonardo Muñoz Martínez, alias ‘Douglas’, exjefe de la Oficina de Envigado y actual vocero en la mesa de paz de Itagüí, defendió su presencia en el evento con el presidente Petro, argumentando que su misión es persuadir a los jóvenes para que abandonen las estructuras criminales. “Como vocero, tengo la obligación de participar en esto y ayudar a que los jóvenes se desarmen y busquen otro camino”, afirmó. ‘Douglas’ aseguró que no tiene hombres bajo su mando y que su influencia en las comunas de Medellín proviene del respeto ganado al promover soluciones pacíficas. Según él, el proceso implica un compromiso de verdad y reparación: “El que firme el acuerdo tendrá que cumplir, porque si no, la ley se lo hará cumplir. Esto nos puede traer más cárcel, pero estamos comprometidos”, manifestó.
Muñoz también admitió haber respaldado la candidatura de Federico Gutiérrez a la Alcaldía de Medellín en el pasado y tener una relación cercana con Gustavo Villegas. “Me dijeron que había un concejal que quería ser alcalde y les dije a los muchachos que lo apoyaran. Yo apoyé a esa persona”, explicó. En cuanto a Villegas, comentó: “Fue una relación de toda la vida. Siempre hubo un acercamiento, hasta cuando lo metieron preso”. Al ser cuestionado por las críticas a su aparición pública, ‘Douglas’ respondió: “Ahora sí es un pecado que salgamos en una tarima… Hay fotos de la reunión con Julio Perdomo y de las personas que teníamos encargadas de eso en la Alcaldía, con miembros del Gobierno, y ahora va a decir que no”.
El proceso de paz urbana que promueve el Gobierno busca intervenir de manera preventiva en las comunidades más afectadas por el crimen urbano. Según ‘Douglas’ y Jorge Vallejo, otro vocero del proceso, uno de los objetivos es identificar a 2.000 niños en riesgo, entre 8 y 17 años, para acompañarlos con líderes sociales y planes de vida alejados del delito. “Queremos que esto sea irreversible, que lo que construyamos con el Gobierno y la institucionalidad genere confianza en la gente. La paz urbana es una deuda pendiente”, concluyó Vallejo.
