Durante la ceremonia de ascenso de 121 oficiales de la Policía Nacional, el presidente Gustavo Petro anunció un refuerzo de la fuerza policial en Bogotá, Cali y Pereira, en respuesta al aumento de homicidios en estas ciudades. Aunque a nivel nacional las cifras de homicidios han disminuido, las tasas en estas tres urbes han permanecido estancadas, afectando el panorama general del país.
El mandatario hizo hincapié en que, a pesar de que las regiones más mencionadas en los medios suelen ser las responsables de la violencia, en realidad son Cali, Pereira y Bogotá las que requieren atención urgente. Según Petro, el incremento de homicidios se relaciona con el crecimiento de bandas criminales que operan en barrios populares, donde reclutan a jóvenes y se involucran en economías ilegales.
En este contexto, el presidente propuso la instauración de un «Estado del cuidado» para los jóvenes en estos barrios. Señaló que el crimen tiene raíces sociales profundas y que la desigualdad en Colombia, donde es la tercera nación más desigual del mundo, alimenta la violencia.
Petro también destacó que la naturaleza del homicidio ha cambiado, pasando de ser una violencia dispersa a actos premeditados orquestados por organizaciones criminales sofisticadas que cuentan con capacidad de coordinación internacional y control territorial. En este nuevo escenario, las muertes están vinculadas a la lucha por el control del territorio y las economías ilícitas, como el narcotráfico y el contrabando.
El presidente subrayó que el verdadero enemigo en la actualidad no es solo nacional, sino multinacional, con recursos financieros que a menudo superan los del Gobierno. Por lo tanto, es crucial crear condiciones que desincentiven el uso de armas y la violencia entre los jóvenes, evitando que convertirse en un sicario sea visto como una opción viable.