En la actualidad, Jobanis de Jesús Ávila, conocido como «Chiquito Malo», lidera el Clan del Golfo. Recientemente, el grupo anunció la interrupción de las negociaciones de paz con el gobierno colombiano. Este cambio de rumbo se produce después de una reunión entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la que se acordó una estrategia para la captura de los líderes de organizaciones criminales, incluyendo a «Chiquito Malo».
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El Clan del Golfo, que se hace llamar Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), es actualmente la organización criminal más influyente y poderosa en Colombia. Se originó de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) tras su desmovilización en 2006. Este grupo controla gran parte de la exportación de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, además de involucrarse en la minería ilegal de oro. Su presencia es especialmente fuerte en el Urabá antioqueño y tienen control sobre el flujo migratorio en el Tapón del Darién, un área crítica para la seguridad fronteriza de EE.UU.
La suspensión de las negociaciones se anunció el 4 de febrero de 2026, y se atribuye a la reciente reunión entre Petro y Trump, donde se acordó un enfoque de «mano dura» para capturar a tres de los líderes más buscados en Colombia. Además de «Chiquito Malo», esto incluye a «Iván Mordisco» de las disidencias de las FARC y a «Pablito» del ELN. Este acuerdo ha sido interpretado por el Clan del Golfo como un «atentado contra la buena fe», argumentando que el presidente Petro priorizó sus intereses personales en relación con Washington sobre la política de Paz Total en Colombia.
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