Los ministros de Exteriores advierten sobre «los discursos y los crímenes de odio» y hacen un llamado a la acción internacional para proteger a la población.
MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) – Los responsables de Exteriores de 15 países, entre ellos España, han emitido un comunicado conjunto en apoyo a los derechos de la comunidad LGTBIQ+. Este mensaje también condena «los discursos y los crímenes de odio» que afectan a este grupo y promueve una participación internacional activa para implementar medidas de protección.
En el comunicado, España, Colombia, Australia, Bélgica, Brasil, Cabo Verde, Canadá, Chile, Eslovenia, Islandia, Irlanda, Noruega, Países Bajos, Portugal y Uruguay «unieron sus voces» en defensa de los derechos de las personas LGTBIQ+ en un contexto donde «proliferan los discursos y los crímenes de odio», así como «los retrocesos en los derechos de esta comunidad».
«Rechazamos toda forma de violencia, criminalización, estigmatización o discriminación, que conducen a violaciones de los derechos humanos», afirman los representantes diplomáticos, quienes subrayan que «el respeto por la diversidad, la igualdad y la tolerancia requiere apoyo internacional para implementar medidas de despenalización, prevención y erradicación de acoso».
Este apoyo internacional debe también enfocarse en fomentar políticas de diversidad y combatir la discriminación, así como establecer medidas para la inclusión socio-laboral de las personas LGTBIQ+, especialmente aquellas que son trans.
Los ministros destacan «las múltiples e interrelacionadas formas de discriminación» que enfrenta esta comunidad, particularmente cuando pertenecen a otros grupos históricamente marginados, como pueblos indígenas, afrodescendientes, personas con discapacidad, migrantes, personas mayores o en situación de pobreza.
«Promover su plena y efectiva inclusión requiere un enfoque interseccional que aborde estas desigualdades de manera estructural», añaden, haciendo un llamado «a todos los Estados para que se unan a este camino, derogando leyes discriminatorias y rechazando la creación de nuevas leyes que criminalicen las relaciones entre personas del mismo sexo o castiguen a las personas por su orientación sexual e identidad de género».
«Pedimos el fin de la persecución penal de las personas LGTBIQ+, especialmente la prisión y la pena de muerte, así como la eliminación de las llamadas ‘terapias’ de conversión, que son inherentemente discriminatorias», subrayan, enfatizando que «está en juego el pleno respeto por los derechos humanos y la dignidad humana, así como el fortalecimiento de la igualdad, la diversidad y la prosperidad, sin dejar a nadie atrás».
«Reiteramos nuestro compromiso con el respeto a los derechos humanos de las personas LGTBIQ+, para que su igualdad ante la ley sea indiscutible y para que ninguna persona sea penalmente perseguida o discriminada por su orientación sexual e identidad de género», concluyen los ministros, haciendo un último llamado a construir sociedades donde «todos los seres humanos puedan ser y amar libremente».