**07.02.2026 – 03:59** | **actualizado: 07.02.2026 – 04:40**
El Gobierno de Cuba anunció el viernes que implementará un racionamiento en la venta de combustible, priorizando el teletrabajo y estableciendo clases semipresenciales en las universidades, como parte de un plan de emergencia debido a la escasez de combustible provocada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. Estas medidas fueron aprobadas en un Consejo de Ministros extraordinario y comunicadas a través de la televisión estatal por varios ministros, incluyendo los de Trabajo, Transporte, Educación Superior, y el viceprimer ministro, Óscar Pérez-Oliva.
Durante su intervención, Pérez-Oliva destacó que el Gobierno priorizará el uso del limitado combustible disponible para asegurar la «vitalidad de los servicios fundamentales» y las «actividades económicas clave», en particular aquellas que generan ingresos en divisas, como el turismo. «No vamos a colapsar, porque el pueblo cubano no colapsa», afirmó el viceprimer ministro.
Además, se facilitarán los trámites para que las empresas privadas que lo deseen puedan importar su propio combustible, y se distribuirán paneles solares a trabajadores esenciales, centros sociales y bancos.
**Regreso al «Periodo Especial» con racionamiento severo**
Las medidas anunciadas retoman el enfoque que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, presentó en una intervención televisada el día anterior. En su mensaje, el mandatario mencionó que el plan de emergencia se basará en las «indicaciones» del expresidente Fidel Castro durante el llamado Periodo Especial, un tiempo de crisis económica tras la caída del bloque soviético.
Díaz-Canel también revive el concepto de «opción cero», un plan de supervivencia de los años noventa que planteaba un escenario de «cero petróleo», el cual requería un racionamiento extremo, el uso de tracción animal, carbón vegetal para cocinar y transporte no motorizado, así como la promoción de la autosuficiencia alimentaria.
El viceprimer ministro Pérez-Oliva añadió que el Gobierno fomentará el desarrollo agrícola en entornos urbanos y hogares para mitigar la caída en la producción agrícola debido a la falta de combustible.
**Impacto en el trabajo, universidades y transporte**
El ministro del Trabajo, Jesús Otamendiz, informó que el Gobierno impulsará el teletrabajo y reubicará empleados en empresas estatales. Por su parte, el ministro de Educación Superior, Walter Baluja, anunció que las universidades adoptarán un modelo híbrido, con clases semipresenciales.
Los viajes en tren experimentarán los cambios más drásticos, ya que, según el ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez, las rutas nacionales se llevarán a cabo cada ocho días por destino.
**Crisis energética persistente en Cuba**
Cuba enfrenta una grave crisis energética desde mediados de 2024, atribuida a las frecuentes fallas en sus viejas centrales termoeléctricas y la escasez de divisas para importar combustibles necesarios. La operación militar estadounidense en Caracas el 3 de enero representó, para La Habana, no solo un golpe a un aliado crucial, sino también el cese de un suministro energético vital.
Expertos estiman que de los 110,000 barriles diarios de petróleo que necesita Cuba, Venezuela le proporcionó aproximadamente 30,000 barriles en 2025. Posteriormente, el presidente estadounidense, Donald Trump, intensificó la presión sobre Cuba al firmar el 29 de enero una orden que amenazaba con imponer aranceles comerciales a cualquier país que suministrara petróleo a la isla.
El especialista cubano Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, advirtió que, de no recibir nuevos envíos de petróleo, Cuba podría enfrentar una «grave crisis» para marzo. Hasta ahora en 2026, la isla ha recibido solo un cargamento de petróleo proveniente de México, con unas 86,000 barriles de crudo.
**Feria Internacional del Libro de La Habana pospuesta**
El Ministerio de Cultura de Cuba confirmó el viernes la suspensión de la Feria Internacional del Libro de La Habana, que estaba programada del 12 al 22 de febrero, debido a la grave crisis de desabastecimiento de combustible por el bloqueo petrolero estadounidense. Esta es una de las últimas medidas de emergencia adoptadas por el Gobierno cubano en respuesta a la situación actual. La última vez que se canceló este importante evento literario fue en 2021, durante la pandemia de COVID-19.
