El Gobierno nacional, a través de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), avanza en su política de Reforma Agraria, enfocándose en la restitución de tierras a comunidades campesinas e indígenas que han sido desplazadas por megaproyectos y conflictos históricos. En el departamento del Huila, 407 familias afectadas por la construcción de la hidroeléctrica El Quimbo han recuperado 2.100 hectáreas de terreno, donde ya han comenzado a cultivar maíz, frijol y yuca. Esta entrega, liderada por la ANT, simboliza un paso hacia la reparación y la justicia territorial después de años de despojo.
Un representante de la Agencia comentó: «Este es un paso firme hacia el restablecimiento de los derechos de quienes fueron expulsados de sus tierras. Las comunidades no solo recuperan su territorio, sino también la oportunidad de construir un futuro con dignidad.»
En otras noticias, el presidente Petro mencionó que «este gobierno ha realizado 40.000 mejoramientos de vivienda rural en el país». Además, el Gobierno ha invertido a través de la ANI $408 millones para mejorar la movilidad en el Eje Cafetero.
Las tierras que han sido devueltas son parte de un proceso de compensación por los impactos socioambientales ocasionados por el desarrollo de la hidroeléctrica, marcando el comienzo de una nueva etapa para las familias campesinas que durante más de una década han exigido justicia.
Al norte del país, en el municipio de San Antonio de Palmito, Sucre, también se logró una entrega significativa. Campesinos e indígenas del pueblo Zenú recibieron oficialmente la finca Simba, gracias a un diálogo entre el Estado, las comunidades y organizaciones que garantizan sus derechos.
Este avance en la reforma agraria no solo reconoce los derechos ancestrales y rurales sobre la tierra, sino que también responde a una deuda histórica con poblaciones marginadas por décadas. El Estado había entregado este territorio a una hidroeléctrica, y ahora este Gobierno está devolviendo la tierra al campesinado que fue desplazado. Durante años, las 407 familias del Huila fueron expulsadas por el proyecto El Quimbo, y hoy, gracias a la Reforma Agraria, recuperan 2.100 hectáreas donde ya están trabajando en sus cultivos.
— Agencia Nacional de Tierras (@AgenciaTierras) July 20, 2025
