**Domingo, 21 de septiembre de 2025**
En un movimiento considerado trascendental en el ámbito diplomático, el Reino Unido y Canadá hicieron pública este domingo su decisión de reconocer oficialmente al Estado de Palestina. Esta declaración se realizó de forma coordinada, justo antes de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y ha captado la atención de la comunidad internacional.
Londres había señalado en meses anteriores que el reconocimiento se materializaría si no se lograba un alto el fuego y se evitaban anexiones en Cisjordania. En una cumbre de la ONU, copresidida por Francia y Arabia Saudita, se espera que una decena de países también confirmen su reconocimiento formal del Estado palestino. Este paso por parte del Reino Unido, un aliado histórico de Israel, marca un cambio significativo en décadas de política exterior británica.
El primer ministro británico, Keir Starmer, expresó en la red social X: «Hoy, el Reino Unido reconoce formalmente al Estado de Palestina para revivir la esperanza de paz entre palestinos e israelíes, y una solución de dos Estados.»
Simultáneamente, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció en X que su país también «reconoce al Estado de Palestina y ofrece su colaboración para construir un futuro pacífico tanto para Palestina como para Israel.» Australia se unió a este reconocimiento, con el primer ministro Anthony Albanese afirmando que su nación «reconoce las legítimas y prolongadas aspiraciones del pueblo de Palestina por tener un Estado propio.»
Starmer había anticipado en julio que su país reconocería un Estado palestino en la Asamblea General de la ONU, a menos que Israel cumpliera ciertos compromisos, incluyendo un alto el fuego en Gaza. El viceprimer ministro británico, David Lammy, había indicado que la situación actual, tras el ataque de Israel en Catar, complicaba la posibilidad de un alto el fuego, y las perspectivas eran sombrías.
Starmer considera que el reconocimiento del Estado palestino podría ser un paso hacia un auténtico proceso de paz. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, criticó esta decisión, acusando a Starmer de recompensar «el terrorismo monstruoso». Netanyahu se comprometió a «luchar en la ONU y en otros ámbitos contra la falsa propaganda y los llamados para crear un Estado palestino, que amenazaría nuestra existencia y sería un premio absurdo al terrorismo.»
El viceprimer ministro británico reiteró su condena a Hamás, calificándola de «organización terrorista» que no debería tener lugar en el futuro de la región, y solicitó la liberación de los rehenes israelíes aún cautivos en Gaza. Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, celebró el reconocimiento británico, considerándolo un paso fundamental hacia una paz duradera en la región, y subrayó la importancia de este gesto en el contexto de la legitimidad internacional.
