**Crisis Política en Río de Janeiro: Renuncia de Claudio Castro y Consecuencias Institucionales**
Una crisis política en Río de Janeiro se ha desatado tras la renuncia del gobernador Claudio Castro, quien fue señalado por presuntos actos de corrupción. Este estado, el segundo más poblado de Brasil y un pilar económico del país, se encuentra ahora bajo el mando del tercero en la línea de sucesión, debido a las renuncias y ausencias de sus predecesores.
Castro, un abogado de 47 años con inclinaciones conservadoras, ocupó el cargo desde 2020. Su dimisión a finales del mes pasado se produjo ante la inminente anulación de su mandato por parte del Tribunal Electoral, que también lo inhabilitaría políticamente. Aunque Castro ha expresado su deseo de postularse para el Senado brasileño, la inhabilitación que enfrentó podría frustrar sus planes de futuro en la política.
Su salida se suma a un patrón preocupante en la política de Río, donde varios exgobernadores han enfrentado problemas legales relacionados con la corrupción, reflejando una notable debilidad institucional. En consecuencia, el estado debería haber sido asumido por el vicegobernador Thiago Pampolha. Sin embargo, Pampolha ya había dejado la línea de sucesión en 2025 al unirse al Tribunal de Cuentas del estado.
El siguiente en la jerarquía, Rodrigo Bacellar, presidente de la Asamblea Legislativa, también se encontró con su mandato suspendido por el mismo tribunal que inhabilitó a Castro. Esto ha llevado a una situación inusual, descrita por el medio jurídico Migas como una «doble vacante en la dirección del poder ejecutivo». Por lo tanto, el presidente del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro, Ricardo Couto, ha asumido el cargo de forma interina.
Con las elecciones generales programadas para octubre, que incluirán la elección de presidente, vicepresidente, congresistas, gobernadores y asambleas legislativas estatales, la situación política es tensa. El exalcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, se perfila como el principal candidato para suceder a Castro. Paes, de 56 años y político centrista, gobernó la ciudad costera desde 2021 hasta su reciente renuncia para participar en la contienda electoral. Aunque ha estado bajo investigación por su relación con el escándalo de corrupción Lava Jato y la constructora Odebrecht, no ha sido condenado. Paes sostiene que no ha infringido ninguna ley.
