¿Se pueden evitar (o predecir) los terremotos?

Este texto es parte de la sección The Conversation Júnior, donde expertos de universidades y centros de investigación responden las preguntas de jóvenes curiosos de entre 12 y 16 años. Si tienes alguna duda, puedes enviar tus preguntas a tcesjunior@theconversation.com.

**Pregunta de Lucía, de 12 años, del CEIP María Pérez García (Málaga)**
Si alguna vez viste la película San Andreas (2015), recordarás cómo todo temblaba mientras los edificios se derrumbaban y la gente corría buscando refugio. ¡Era como el fin del mundo! Pero, ¿es posible evitar o al menos predecir terremotos como los científicos intentan hacer en esa emocionante película?

**¿Qué es un terremoto?**
Bajo nuestros pies, la Tierra está compuesta por grandes bloques llamados placas tectónicas, que encajan entre sí como si fueran las costuras de una pelota, pero sin estar cosidas. Estas placas se mueven lentamente, a unos pocos centímetros por año, más o menos a la velocidad a la que crece una uña.

A veces, estas placas se empujan, se frenan o se deslizan unas contra otras. Esa fricción acumula energía y, cuando ya no puede sostenerse más… ¡Pum! ¡Se libera de golpe!, provocando un terremoto, un fenómeno natural que ha ocurrido en nuestro planeta durante millones de años.

**¿Se pueden evitar?**
No, los terremotos no se pueden evitar. Son una parte natural del funcionamiento de la Tierra. Sin embargo, aunque no podemos detenerlos, sí podemos reducir sus efectos. ¿Cómo? Con construcciones seguras, escuelas preparadas, simulacros de emergencia y sistemas de alerta.

Por ejemplo, en Japón y México hay sensores que detectan el inicio de un terremoto y envían una alerta segundos antes de que el temblor aumente. Puede parecer poco tiempo, pero esos segundos pueden salvar vidas.

**¿Y se pueden predecir?**
Predecir terremotos es un gran desafío. Cuando las placas tectónicas se rozan, forman fallas (líneas de contacto entre las placas), creando profundas grietas en la Tierra. Estas fallas pueden tener formas irregulares y comportamientos difíciles de estudiar y, por lo tanto, de anticipar.

Los científicos han investigado si los animales se comportan de manera extraña antes de un terremoto, si hay cambios en el campo magnético de la Tierra, si se liberan gases del subsuelo, si el agua de un lago cambia de nivel o si aparecen rayos inusuales en el cielo. Interpretar si estos cambios indican la inminencia de un gran sismo o si son simplemente movimientos normales es complicado. Por eso, hoy en día no podemos saber con certeza cuándo ni dónde ocurrirá un terremoto.

**Calculando probabilidades**
Pero cuidado, no es lo mismo predecir que pronosticar un terremoto. Predecir significaría saber exactamente cuándo, dónde y con qué intensidad ocurrirá, algo que no se puede hacer hoy en día. Pronosticar implica calcular la probabilidad de que ocurra en una zona durante los próximos años, similar a predecir que hay un 70 % de probabilidad de lluvia para mañana.

Las investigaciones actuales para pronosticar terremotos buscan patrones a través de inteligencia artificial (IA) que se repiten antes de que la tierra empiece a temblar. Por ejemplo, se analiza si en la ionosfera, una de las capas altas del cielo, ha cambiado la cantidad de electrones presentes.

En España y Chile, expertos como Antonio Morales Esteban y su equipo han mostrado resultados prometedores al medir la magnitud de los seísmos y el tiempo entre ellos, aunque su sistema aún necesita ajustes.

En el pasado, se utilizaban técnicas más tradicionales, como observar los niveles del agua en pozos, medir la velocidad de las ondas que viajan por el suelo o detectar pequeños temblores en sucesión. Sin embargo, nada de esto funcionó con precisión. Por ejemplo, se predijo que un gran terremoto ocurriría en Parkfield (California) entre 1988 y 1993, pero realmente sucedió mucho más tarde, en 2004.

En la película San Andreas, los sismólogos logran desarrollar un método para predecir grandes sismos utilizando datos de cambios electromagnéticos procesados por una IA creada por ellos mismos, algo similar a lo que se intenta hacer hoy en día.

**En caso de terremoto…**
Si de repente empieza a temblar la tierra, recuerda seguir estos pasos:
1. Agáchate para evitar caerte.
2. Cúbrete bajo una mesa resistente o junto a una pared interior.
3. Agárrate a la mesa o al objeto que te esté protegiendo hasta que el temblor termine. Luego, sal con calma y sigue las instrucciones de los adultos.

Los terremotos no se pueden evitar ni predecir con exactitud, pero la ciencia nos ayuda a comprenderlos mejor y a prepararnos. La verdadera protección proviene de la educación, la prevención y del trabajo de científicos que, al igual que en las películas, se esfuerzan todos los días por mantenernos a salvo.

**¿Te imaginas ser tú quien invente un sistema que avise con suficiente antelación? La ciencia te espera!**

El museo interactivo Parque de las Ciencias de Andalucía y su Unidad de Cultura Científica e Innovación colaboran en la sección The Conversation Júnior.
Julio Ballesta Claver, Profesor Titular de didáctica de las ciencias experimentales, Universidad de Granada.
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lee el original.

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