El abogado Daniel Peñarredonda Gómez, reconocido como un socio influyente en la firma legal del candidato presidencial colombiano Abelardo De la Espriella, enfrenta serios problemas legales en Estados Unidos. Según investigaciones de Univision, el gobierno federal lo identifica como un presunto “cómplice no acusado” en un caso criminal en Florida que involucra a Jorge Luis Hernández Villazón, alias Boliche, un exinformante de la DEA y el FBI.
En la corte federal de Tampa, se está procesando a Hernández por lavado de dinero, donde supuestamente se aprovechó de narcotraficantes internacionales al prometerles reducciones de condenas y otros beneficios judiciales a cambio de grandes sumas de dinero. También enfrenta un cargo por fraude electrónico, ya que utilizó el sistema de comunicaciones de Estados Unidos para recibir pagos por sus servicios.
Hernández, quien ha tenido una trayectoria cuestionable en el narcotráfico, ha sido colaborador legal en varias oficinas de abogados, incluida la de De la Espriella en Miami. Este último, abogado colombiano y aspirante a la presidencia por el movimiento Defensores de la Patria, ocupa actualmente el segundo lugar en las encuestas, detrás del candidato de izquierda Iván Cepeda.
En los documentos del caso en Tampa, se menciona a un “abogado colombiano” que participó en negociaciones con Hernández, sin nombrarlo. La abogada de Hernández, Silvia Piñera Vásquez, describió a este abogado como “Coconspirador 1”, un término legal que se refiere a cómplices que cooperan con la justicia a cambio de inmunidad. Fuentes cercanas al caso confirmaron que este abogado es Daniel Peñarredonda.
Las acusaciones indican que Peñarredonda y Hernández aceptaron 700 mil dólares de un narcotraficante que creía en las promesas de Hernández. Sin embargo, las promesas no se materializaron, lo que llevó a la denuncia.
Peñarredonda, quien no ha respondido a las solicitudes de entrevista, ha sido descrito como un amigo cercano y protegido profesional de De la Espriella. Este último se ha presentado como un abogado destacado en Colombia, conocido por su defensa de casos de narcotráfico y por haber representado a Alex Saab, señalado como testaferro del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
La relación entre De la Espriella y Peñarredonda ha sido muy cercana, con De la Espriella afirmando que fue un mentor para Peñarredonda. Aunque el candidato presidencial ha mantenido silencio sobre su conocimiento del caso de su socio, la situación legal de Peñarredonda podría complicar su campaña, especialmente dado su enfoque de mano dura contra el narcotráfico.
Peñarredonda también ha tenido un papel activo en la defensa de Saab, actuando como enlace con el mundo exterior durante su arresto en Cabo Verde antes de que fuera trasladado a Miami. A pesar de su renuncia a la defensa de Saab, la conexión entre ambos sigue siendo un tema delicado en el contexto actual.
El caso de Peñarredonda y su relación con De la Espriella son objeto de atención, ya que se desarrolla en un ambiente político tenso en Colombia, donde las acusaciones de corrupción y vínculos con el narcotráfico son temas candentes en la campaña presidencial.
