«Imagen cortesia de El Universal»
La red social X, propiedad del multimillonario Elon Musk, ha sido suspendida en Brasil tras una serie de decisiones judiciales y un intenso conflicto con el Supremo Tribunal Federal (STF) del país. A pesar de que aún faltan dos votos por contabilizar, tres de los cinco magistrados de la Primera Sala del STF ya se han manifestado a favor de suspender los servicios de la plataforma en Brasil.
El conflicto legal entre Musk y el juez Alexandre de Moraes, conocido por su lucha contra la desinformación, ha escalado en los últimos meses. En agosto, X cerró su oficina en Brasil, uno de sus mercados más importantes, alegando que el juez había amenazado con arrestar a su personal. Este cierre se produjo después de que Musk se negara a cumplir con una orden judicial para bloquear varias cuentas de X vinculadas al bolsonarismo, una negativa que provocó una serie de multas y sanciones por parte de la justicia brasileña.
La suspensión de X permanecerá en vigor hasta que la plataforma pague las multas por incumplimiento de órdenes judiciales y designe un representante legal en el país. Además, De Moraes ha establecido una sanción diaria de 50.000 reales (casi 9.000 dólares) para quienes no respeten el bloqueo de la plataforma. En respuesta a estas medidas, muchos usuarios han migrado a la plataforma Bluesky, que ha experimentado un aumento de un millón de nuevos usuarios en tan solo tres días.
En un movimiento adicional para asegurar el cumplimiento de sus decisiones, De Moraes ordenó el bloqueo de los valores financieros de Starlink, la empresa de internet satelital también propiedad de Musk, con el objetivo de garantizar el pago de las multas impuestas a X. Sin embargo, Starlink ha comunicado a la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) que no cumplirá con las órdenes de suspender el servicio de X hasta que no se levante el bloqueo de sus cuentas.
El conflicto entre Musk y De Moraes se remonta a abril, cuando el empresario se negó a bloquear cuentas de X vinculadas con el bolsonarismo, como exigía la justicia brasileña. Desde entonces, Musk ha criticado abiertamente al juez, calificándolo de «dictador» y afirmando que debería ser destituido. En este contexto, De Moraes ha incluido a Musk en una investigación en curso sobre la propagación de noticias falsas por parte de milicias digitales antidemocráticas, un proceso legal que ha intensificado aún más el conflicto.
El magnate ha respondido amenazando con publicar una «larga lista de delitos» supuestamente cometidos por De Moraes y ha solicitado un juicio político en su contra. La situación sigue siendo tensa y no parece haber una resolución cercana, mientras Brasil enfrenta las consecuencias de estas decisiones judiciales que afectan a millones de usuarios de la red social X en el país.
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