Tras más de dos décadas de lucha, el Congreso de la República ha aprobado la Ley por la Dignidad de las Víctimas del genocidio contra la Unión Patriótica (UP). Esta normativa, de carácter simbólico, tiene como objetivo reconocer el exterminio sistemático que sufrió este movimiento político, dignificar a sus víctimas y preservar la memoria histórica del país. La ley, impulsada por la senadora Jahel Quiroga, quien es parte del Pacto Histórico y sobreviviente de dicho genocidio, representa un momento clave en el camino hacia la verdad, la justicia y la reparación.
Durante la sesión plenaria, Quiroga expresó su agradecimiento por el apoyo multipartidista que recibió el proyecto, resaltando la colaboración de congresistas de diversas agrupaciones, incluyendo el Centro Democrático, Cambio Radical, así como los partidos Conservador, Liberal, de la U y su propio Pacto Histórico. “Agradezco a cada uno de ustedes, a todas las bancadas por su respaldo. Las víctimas se lo agradecerán. También a los de la U.N., doctor Tamayo, muchas gracias”, manifestó con emoción la senadora.
Aunque esta ley no contempla medidas económicas ni sanciones penales, sí establece un acto de reparación moral al declarar oficialmente el genocidio político perpetrado contra la UP, cuyos miembros fueron objeto de asesinatos, desapariciones forzadas, desplazamientos y amenazas desde la década de los años ochenta. Además, la ley promueve la pedagogía, la memoria y las garantías de no repetición, reconociendo a la UP como un partido político que sufrió graves violaciones a los derechos humanos y a la democracia en Colombia.
La senadora Quiroga afirmó: “Este es el papel del Congreso en la reparación de un caso que es el genocidio de la Unión Patriótica, una violación a la democracia colombiana. Nos sentimos honrados. Queremos que esta ley, aunque simbólica, cumpla con las expectativas de las víctimas y del partido político Unión Patriótica, que ha sobrevivido a este infortunio, y que jamás se repita en nuestro país con ningún partido político, sin importar su ideología”. Finalmente, destacó que la aprobación de esta ley es un precedente en Colombia, ya que por primera vez el Congreso reconoce oficialmente el genocidio político y se compromete a que ninguna colectividad política sea aniquilada por sus creencias o ideología en el futuro.
