El nuevo programa propuesto por Donald Trump ofrece la posibilidad de que cada bebé nacido en Estados Unidos entre 2025 y 2028 reciba un depósito inicial de mil dólares en una cuenta de ahorros. Esta iniciativa, presentada bajo el nombre de Big Beautiful Baby Bill, combina beneficios fiscales y estrategias para impulsar el consumo, aliviando así la carga económica que enfrentan muchas familias.
Trump ha señalado que la finalidad de esta propuesta es “invertir en los niños como una manera de asegurar el futuro del país”. En un contexto donde la tasa de nacimientos ha disminuido considerablemente, el plan busca fomentar tanto el ahorro familiar como la natalidad.
El programa se implementará a través de las denominadas Cuentas Trump, que son cuentas de ahorro individuales que el gobierno establecerá para cada niño que sea ciudadano estadounidense y tenga un número de Seguro Social. Al momento del nacimiento, se realizará un depósito inicial de 1.000 dólares (equivalente a 26,149.98 lempiras) en una cuenta de inversión que será gestionada por instituciones financieras aprobadas por el IRS.
Una vez que la cuenta esté activa, se prevé que los fondos crezcan con el tiempo. Los padres tendrán la opción de contribuir con hasta 5.000 dólares anuales, de los cuales 3.000 serán deducibles de impuestos. Las inversiones se realizarán en carteras de riesgo moderado y no estarán sujetas a impuestos, siempre que se utilicen para educación, vivienda o jubilación.
Según estimaciones de la Brookings Institution, si una familia aporta en promedio 2.000 dólares al año, podría alcanzar más de 100.000 dólares al cumplirse 18 años del niño, cantidad que podría ser utilizada para financiar estudios universitarios o la compra de una vivienda.
Conocida también como OBBBA, esta legislación se presenta en un marco de baja natalidad y altos niveles de endeudamiento familiar en Estados Unidos. Trump sostiene que su plan ayudará a revertir ambas situaciones, afirmando que “compensaremos a los padres por construir el futuro del país”. Esta propuesta está diseñada para aplicarse a los niños nacidos en el período mencionado y busca reforzar la imagen de Trump como un defensor de las familias trabajadoras, describiendo la Big Beautiful Baby Bill como “una inversión patriótica en cada bebé que nace en territorio estadounidense”.
