El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, se reunieron este viernes en la Casa Blanca, donde ambos calificaron el encuentro de «muy productivo». Al finalizar la reunión, ofrecieron una rueda de prensa en el Despacho Oval, donde Trump permaneció sentado tras su escritorio y Mamdani se situó de pie a su lado, mostrando una sorprendente cordialidad.
Trump expresó su confianza en que Mamdani realizará un buen trabajo, afirmando que el encuentro privado fue «muy productivo». También destacó que los neoyorquinos «tendrán, con suerte, un alcalde realmente excelente» y se comprometió a apoyar a Mamdani en «hacer realidad el sueño de todos».
A pesar de haber calificado anteriormente a Mamdani de «comunista», Trump reconoció que el alcalde electo «tiene ideas un tanto extravagantes», pero confía en que podrá sorprender tanto a «conservadores» como a «liberales».
Por su parte, Mamdani, quien asumirá el cargo el 1 de enero, coincidió en que la reunión fue «positiva» y enfatizó que ambos se centraron en buscar políticas para beneficiar a los ciudadanos de la ciudad, dejando de lado sus diferencias. Este cambio de tono es notable, dado que durante la campaña política Mamdani había llamado a Trump «déspota», mientras que Trump había insinuado que muchos neoyorquinos huirían a Florida ante un posible «régimen comunista».
Durante la rueda de prensa, Mamdani también mencionó que discutieron sobre la presencia de agentes del servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Nueva York, y Trump añadió que ambos comparten el objetivo de una ciudad «libre de crimen».
La victoria de Zohran Mamdani en las elecciones municipales del 4 de noviembre fue histórica, obteniendo aproximadamente el 50,6% de los votos, en comparación con el 41,2% de Andrew Cuomo y el 7,4% de Curtis Sliwa. Con solo 34 años, Mamdani se convertirá en uno de los alcaldes más jóvenes en la historia reciente de la ciudad y será el primer alcalde musulmán de Nueva York.
