El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia ha rechazado las acusaciones de manipulación del Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Sirepre) y defendido la transparencia del proceso electoral, en medio de las protestas que surgieron tras la victoria de Rodrigo Paz. La segunda vuelta tuvo lugar en un escenario de crisis económica.
En un comunicado emitido el domingo, el TSE desmintió las afirmaciones de algunos sectores que protestan contra el triunfo del centrista Rodrigo Paz en la segunda vuelta presidencial, alegando que el Sirepre había sido manipulado o que tuvo fallos. Según el TSE, después de la publicación de los resultados preliminares que indicaron la victoria de Paz sobre el expresidente conservador Jorge Tuto Quiroga, se ha propagado información falsa acerca de la efectividad del sistema.
El TSE afirmó que el Sirepre funcionó «de manera óptima» y proporcionó resultados de forma oportuna, tal como sucedió en la primera vuelta del 17 de agosto. El organismo también destacó que la evolución del conteo oficial puede ser seguida «en tiempo real» a través del Sistema de Consolidación Oficial de Resultados de Cómputo (Scorc). En su comunicado, el TSE reitera que el proceso electoral se desarrolló con transparencia y confianza técnica, instando a la población a consultar fuentes oficiales y evitar la difusión de información no verificada.
Protestas han estallado en varias ciudades, especialmente en Santa Cruz, donde simpatizantes de la alianza Libre, liderada por Quiroga, han expresado su descontento con el resultado electoral y han hablado de un presunto «fraude». Durante estas manifestaciones, se han quemado banderas del Partido Demócrata Cristiano (PDC) de Rodrigo Paz y se han registrado enfrentamientos verbales en Oruro, que requirieron la intervención de la Policía.
Paz obtuvo el 54,61% de los votos frente al 45,39% de Quiroga, según el Sirepre, con el 97,86% de las actas computadas. Aunque Quiroga ha reconocido su derrota y ha felicitado a Paz, sus seguidores continúan gritando «fraude». El exmandatario ha pedido calma y ha prometido seguir de cerca el proceso de escrutinio, subrayando que no es momento de agravar la situación.
Rodrigo Paz está programado para asumir como nuevo presidente de Bolivia el próximo 8 de noviembre, en medio de una crisis económica caracterizada por la falta de dólares, escasez de combustibles y aumento en los precios de productos básicos.
