Un ataque con drones llevado a cabo por los hutíes de Yemen contra la ciudad israelí de Eilat, situada en el sur del país, ha resultado en 20 heridos, de los cuales dos se encuentran en estado grave, según el reporte del servicio de emergencias israelí, Magen David Adom (MDA). El Ejército israelí ha admitido que intentó interceptar el UAV sin éxito.
“El MDA está proporcionando atención médica y evacuando a 20 heridos al Hospital Yoseftal, entre ellos dos hombres de aproximadamente 60 años en estado crítico con lesiones severas en las extremidades; un herido moderado con esquirlas en la parte superior del cuerpo y 17 heridos leves con lesiones por metralla y contusiones en las extremidades”, detalla el comunicado del servicio de emergencias. Este ataque representa el segundo dron lanzado desde Yemen que impacta en Eilat en menos de una semana. El jueves pasado, un dron de los rebeldes hutíes impactó en un hotel de la ciudad, sin causar heridos ni muertes. Hasta ahora, los hutíes no han reivindicado este último ataque.
Los hutíes, que son aliados de Irán, comenzaron a lanzar misiles y drones hacia Israel tras el inicio de la ofensiva israelí en Gaza. A pesar de un alto el fuego logrado en mayo entre ellos y Estados Unidos, el principal aliado de Israel, los ataques han continuado, aunque la mayoría han sido interceptados sin generar daños significativos. Israel ha llevado a cabo varios ataques en Saná, la capital de Yemen, así como en otras áreas controladas por los insurgentes, durante los cuales se reportó la muerte del primer ministro hutí y otros once miembros de su gobierno a finales de agosto. La semana pasada, al menos 36 personas perdieron la vida y más de 130 resultaron heridas en una nueva serie de bombardeos israelíes contra Saná y la provincia septentrional de Al Jawf.
En Gaza, las fuerzas israelíes han seguido avanzando hacia el centro de la ciudad, poniendo en peligro la vida de los palestinos que no han podido encontrar un lugar seguro. A pesar de los constantes llamados para que se retiren, Israel ha continuado su campaña militar, instando a la población a desplazarse hacia el sur. Cientos de miles de personas han huido del norte de la ciudad, pero muchas han permanecido debido a los riesgos y a la hambruna generalizada.
“Nos mudamos a la zona oeste, cerca de la playa, pero muchas familias no tuvieron tiempo; los tanques las sorprendieron”, comentó Thaer, un padre de 35 años y residente de Tel Al-Hawa, a la agencia Reuters. Las fuerzas israelíes comenzaron a cercar la ciudad en agosto, afirmando que su objetivo es destruir el último bastión de los militantes de Hamás, aunque recientemente subrayaron que buscan lograr un “control permanente” de la Franja. La agencia de noticias palestina Wafa ha reportado que al menos 84 personas han muerto en la Franja, la mayoría en la ciudad de Gaza, donde los ataques aéreos israelíes alcanzaron un refugio que albergaba a familias desplazadas cerca de un mercado en el centro de la ciudad.
