La vicepresidenta ejecutiva de la República y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, subrayó que los recursos hidrocarburíferos son fundamentales en la geopolítica global. En su opinión, «no se puede considerar el futuro energético de las naciones sin tener en cuenta las dinámicas geopolíticas, donde los grandes productores de petróleo y gas enfrentan medidas coercitivas unilaterales impuestas por Occidente».
Durante una entrevista con Telesur en el contexto del 9º Seminario Internacional de la OPEP en Viena, la funcionaria enfatizó que «el hegemonismo obsoleto de Occidente busca desestabilizar el planeta, mientras que la expansión del sionismo y las estrategias de la OTAN apuntan a controlar a los países con importantes reservas de energía, lo que ha desencadenado una guerra comercial con Estados Unidos».
Rodríguez apuntó que los bloqueos injustificados contra naciones ricas en recursos energéticos están obstaculizando las inversiones en este sector. Mencionó a Chevron y a empresas europeas que desean invertir en la producción de crudo, pero que enfrentan restricciones. «Chevron tiene campos en Venezuela, pero no es nuestro país el que impide su producción; es el gobierno de EE. UU.», remarcó.
La ministra también cuestionó quién impide a las empresas europeas operar, afirmando que es nuevamente el gobierno estadounidense. «Es esencial ser claros y asumir la responsabilidad. Si no se están realizando las inversiones necesarias en diversas fuentes de energía, eso es un problema», añadió.
Además, Rodríguez advirtió que la meta de alcanzar emisiones cero en el sector energético para 2050 es poco realista sin las inversiones adecuadas, lo que podría provocar una grave crisis energética, especialmente para los países bajo sanción. Reiteró que «el mundo está en guerra» y que Venezuela está sufriendo una agresión económica que ha impactado directamente en su industria de hidrocarburos.
En cuanto a los próximos pasos, la vicepresidenta mencionó la importancia de proteger a la OPEP y a la OPEP+, que han estabilizado el mercado energético internacional en los últimos nueve años, mientras Venezuela se recupera del bloqueo que ha afectado su producción petrolera.
Rodríguez también hizo hincapié en la necesidad de garantizar un trilema energético global: acceso a combustibles, estabilidad de precios y atención a la emergencia climática. Destacó que más de 2.000 millones de personas en el mundo, principalmente en el Sur Global, utilizan combustibles contaminantes, lo que representa un grave problema de salud y ambiental.
La ministra enfatizó que combatir la pobreza energética es una prioridad estratégica. «No podemos centrarnos solo en la brecha financiera y comercial; debemos incluir la inteligencia artificial y la brecha digital, reconociendo que los pueblos del Sur tienen derechos», afirmó. Asimismo, subrayó que es inaceptable que un tercio de la población mundial todavía dependa de combustibles perjudiciales para su salud y el medio ambiente.
Al abordar el impacto energético de la inteligencia artificial, Rodríguez advirtió que en dos años esta tecnología requerirá tanta energía eléctrica como la que consume Japón actualmente, lo que implica un fuerte llamado a equilibrar las inversiones en energía fósil y renovable para evitar futuras perturbaciones.
En cuanto a la geopolítica, la vicepresidenta destacó que los BRICS, junto con los países BRICS+, controlan actualmente el 42% de las reservas globales. «Venezuela tiene un concepto geopolítico que ya la alinea con este grupo», añadió, refiriéndose a la multipolaridad y la cooperación Sur-Sur en el marco del respeto al multilateralismo.
Rodríguez expresó su satisfacción por el desarrollo de la reunión, resaltando la importancia de comunicar la verdad sobre la situación en Venezuela y desmentir mitos. Concluyó afirmando que el país se está preparando para convertirse en un exportador de gas para la región, incluyendo el Caribe y Centroamérica, con el objetivo de contribuir al desarrollo compartido de los pueblos. Además, mencionó los avances en la recuperación de su industria petrolera y el impulso hacia la exportación de gas programada para 2027.
